Impunidad de los crímenes contra periodistas

“El asesinato, el terrorismo, el secuestro, las presiones, la intimidación, la prisión injusta de los periodistas, la destrucción material de los medios de comunicación, la violencia de cualquier tipo y la impunidad de los agresores, coartan severamente la libertad de expresión y de prensa. Estos actos deben ser investigados con prontitud y sancionados con severidad” (Párrafo 4 de la Declaración de Chapultepec)

Uno de los principales temas de debate es un problema extremadamente grave e inquietante, a saber, que la mayor parte de los crímenes contra los periodistas y otros profesionales de los medios de comunicación quedan impunes. En los últimos 15 años, según el Comité para la Protección de los Periodistas, cerca del 85% de los responsables de asesinatos de periodistas no fueron investigados ni enjuiciados por sus crímenes. Incluso en los casos en que los asesinatos se investigaron más ampliamente y se obtuvieron algunas sentencias, los autores intelectuales fueron juzgados en sólo el 7%.

En los países azotados por conflictos, en particular, es frecuente que no se haga justicia en relación con los asesinatos, debido a que la policía y el sistema judicial no funcionan correctamente. En algunos casos, las autoridades sencillamente no están interesadas en investigar el caso, y en otros pretenden deliberadamente ocultar la verdad prohibiendo las investigaciones al respecto. La impunidad también afecta las muertes durante los combates de los periodistas. El CPJ analizó 22 casos, en los que la familia o los colegas pedían que se realizaran investigaciones. En 14 de dichos casos, no se emprendió ninguna acción o no se publicaron los resultados. En los ocho restantes, las investigaciones eximieron de culpa a los soldados.

El asesinato y la detención de los periodistas, así como las amenazas contra ellos, constituyen una grave violación de la libertad de expresión, y por ende también socavan las bases de la democracia. La impunidad sólo agrava la situación. Mientras que los autores de los crímenes sepan que no deberán responder por sus actos, los periodistas seguirán siendo blancos fáciles.

En 1997, la Conferencia General de la UNESCO aprobó una resolución en la que condena la violencia contra los periodistas. Tiene como objetivo sensibilizar a los gobiernos y a las organizaciones internacionales y regionales sobre el tema y, de esa manera, tratar de luchar contra la cultura de impunidad existente. Para aplicar esta resolución, sería útil examinar con todos los interlocutores profesionales los esfuerzos que se han realizado y las estructuras que se han creado.

 


RESOLUCIÓN 29 relativa a la “Condena de la violencia contra los periodistas"
29ª reunión de la Conferencia General, París, noviembre de 1997

RESOLUCIÓN 1738
El Consejo de Seguridad condena los ataques contra periodistas en situaciones de conflicto y aprueba de manera unánime la Resolución 1738 (2006)
5613ª sesión del Consejo de Seguridad




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