La radio y la igualdad de género

Martin Hadlow | © Martin Hadlow

"Ella entra en el campo de la radio con el sentimiento de que hay una gran oportunidad de mostrar al mundo en general que ninguna ciencia o negocio es demasiado compleja para la ambición femenina". *
(Radio World magazine, 1922)

La historia registra que, desde el advenimiento de la radio, las mujeres han tenido una fuerte participación en el desarrollo de los medios de comunicación. Cuando Reginald Fessenden realizó lo que se reconoce como probablemente la primera transmisión inalámbrica de música y voz, en diciembre de 1906, su esposa y su mejor amiga fueron partícipes clave del evento. Los informes de la época indican que, además de la transmisión de la actuación del violín del propio inventor y de la grabación “Largo” de Handel, esta pionera emisión de radio también incluyó las voces de Helen Fessenden y su amiga, quienes cantaron canciones de Navidad.

La década de 1920 asistió a un crecimiento exponencial de la radio en todo el mundo, con aficionados de todos los continentes desarrollando equipos inalámbricos y estableciendo clubes o sociedades de oyentes. En Ceilán, las emisiones musicales, consideradas las primeras de Asia, se lanzaron en 1923, mientras que los aficionados de la India, Malasia, China, Japón y otros países, también comenzaron a experimentarlas. En toda Europa, América Latina y el Pacífico, la radiodifusión inalámbrica entraba en su "época dorada". Desde el principio, las mujeres estuvieron involucradas. La KDKA de Pittsburgh, EE.UU., que pretendía ser la "estación de radiodifusión pionera del mundo" (en directo, en noviembre de 1920), incluyó a dos mujeres en su equipo directivo inaugural: la directora del servicio principal y otra mujer gestionando estudios clave. En 1922, la WIAE en Lowa, EE.UU. se convirtió en la primera estación perteneciente a una mujer y operada por ella. La radio buscaba alentar por igual, a hombres y mujeres jóvenes a participar en su futuro, siendo una popular serie de libros de la década de 1920 la “Radio Girls”.

Como la radio comenzó a desarrollarse en todo el mundo, ella devino más estructurada en su forma, con entidades comerciales y gubernamentales que entraron en la escena y gestionaron su crecimiento. Organizaciones como la British Broadcasting Company Ltd. (más tarde será una Corporación) que fue desarrollada desde 1922, sirvieron como modelo para muchas otras partes del mundo. Sin embargo, estas nuevas entidades trajeron con ellas desigualdades en las prácticas de empleo y la aparentemente fuerte posición de las mujeres comenzó a retroceder. Con pocas mujeres en puestos de responsabilidad en la industria, el comercio o en el gobierno, era, por desgracia, probablemente inevitable que esas desigualdades de género fluyeran a través de la radiodifusión. Los hombres dominaban las juntas y las posiciones de gestión y trajeron con ellos actitudes elitistas y prácticas de contratación. La expresión “puestos de trabajo para muchachos” era una obviedad. Cuando existían oportunidades para mujeres en la radio, eran en general en funciones de secretaría o como animadoras en directo de sesiones de una hora para mujeres, centradas en temas "ligeros". Pocas mujeres luchaban por roles editoriales más importantes en el periodismo y en el campo de las noticias “duras”.

Hacia la segunda mitad del siglo 20, un diálogo global más amplio sobre el feminismo y el papel de la mujer en la sociedad comenzó a cambiar el panorama. Como las cuestiones de la igualdad, la diversidad y la representación de las mujeres en la radio, la televisión, el cine y en las otras formas de cultura popular, se convirtieron en un tema principal, una reforma lenta pero gradual apareció a la vista. El papel de la comunidad internacional, encabezada por organismos como la UNESCO, UNICEF y UNIFEM (ahora ONU Mujeres), ha sido crítico y la proclamación del primer Año Internacional de la Mujer en 1975, seguida de la Década de la Mujer de las Naciones Unidas (1976-1985), dieron un gran impulso a esta tarea. Con la puesta en marcha de la Convención sobre la Eliminación de todas las Formas de Discriminación contra la Mujer (CEDAW), la agenda se estableció firmemente a la vista del público y se ejerció presión sobre los gobiernos para iniciar políticas dinámicas de género. Organizaciones no gubernamentales, como la Asociación Internacional de Mujeres en Radio y Televisión (IAWRT) y las uniones regionales de radiodifusión y los organismos de formación aceptaron el desafío. Una de ellas, la Unión de Radiodifusión de Asia y el Pacífico (ABU), nombró a su primera mujer presidente en 1988, mientras que el Instituto intergubernamental Asia-Pacífico para el Desarrollo de la Radiodifusión (AIBD), con la asistencia financiera de la UNESCO y la Agencia Sueca de Cooperación del Desarrollo Internacional (SIDA), reunieron a un equipo de mujeres profesionales de los medios de comunicación y de género, para el desarrollo de un kit de formación con un pionero audiovisual sobre “El enfoque : Cambio de la imagen mediática de las mujeres en Asia”.

A medida que el concepto de integración de la perspectiva de género se arraigó, más mujeres se trasladaron a puestos de alto rango en la radio en todo el mundo, aunque, para muchas, las dificultades para llegar a la cima de su profesión eran considerables. Iniciativas positivas, como el proyecto “Las Mujeres hacen las Noticias” de la UNESCO, han reforzado la necesidad de cambios más rápidos y visibles, pero las visiones estereotipadas continúan a constituir un obstáculo. Como un autor lo ha señalado recientemente en un artículo sobre los medios de comunicación y el género, en la revista “Media Asia” del Centro de Medios de Información y Comunicación de los Países Asiáticos (AMIC) “las mujeres han contribuido enormemente al desarrollo de la nación y el crecimiento económico [...] pero los fundamentos patriarcales de la sociedad todavía obstaculizan el trato igualitario de las mujeres”.

La reciente formulación de Indicadores de Género de la UNESCO en los Medios de Comunicación (GSIM) establece puntos de referencia para los empleadores quienes ya no pueden pretender ignorar la necesidad de promover la inclusión y la igualdad entre el personal. Un ejemplo de lo que las mujeres pueden lograr en la igualdad contra viento y marea, incluso en la sociedad más conflictiva y azotada, ha sido el establecimiento, con el apoyo de la UNESCO, de la primera “voz de una mujer afgana” en la radio comunitaria FM en Kabul durante el Día Internacional de la Mujer en 2003. Las políticas proactivas de diversidad son eficaces, como lo demuestra la Corporación de radiodifusión australiana (ABC), que, en 2010, alcanzó la meta de tener igual número de hombres y mujeres empleados en la organización. Un año más tarde, la junta gobernante de ABC se reunió con el mismo objetivo, al igual que la alta cúpula ejecutiva en 2012.

Como la radio llega a su segundo siglo, el tiempo ya ha pasado para la inacción en la diversidad y en la igualdad de la mitad de la población. En las palabras de un pionero, que usó sus habilidades técnicas para la construcción de su propio receptor de radio allá por 1923: “el hecho de que el tubo de electrones elimina casi la mitad de los impulsos de radio no es una razón para que los aspectos técnicos de la radio eliminen la mitad de la gente que está interesada en ella - no cuando esta mitad se trata de mujeres”. **

- Martin Hadlow


* “Una señora de la sociedad”
Boston, EE.UU.
La revista “Radio Mundo”
17 de junio 1922 (Vol. I, N°12, p15 , RadioWorld Co , NY).

** Sra Florencia Bethman
Brooklyn, EE.UU.
" Una mujer que recibe equipamiento radiofónico”.

Revista “Radio Diffusion”
Noviembre de 1923 (Vol. IV, pp.30-33 , Doubleday, Page&Co, NY).

Sobre el autor

Martin Hadlow, Secretario General del Centro de Medios de Información y Comunicación Asiáticos (AMIC) con sede en Singapur. Su formación profesional es periodismo y radiodifusión y ha ocupado altos directivos y funciones de producción en el servicio público, la radio comercial y la comunidad en Australia, Nueva Zelanda, Papua Nueva Guinea, Hong Kong, las Islas Salomón y el Reino Unido. Tuvo una extensa carrera en la UNESCO (Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura), sirviendo en puestos sobre el terreno y en puestos de alto rango en la sede de París, incluyendo el de Director de la División de la Libertad de Expresión, la Democracia y la Paz, y Director Interino de la Oficina de Información Pública. Estableció las primeras oficinas fuera de la sede en las antiguas repúblicas soviéticas de Asia Central, en Kabul, Afganistán, y una oficina provisional en Bagdad, Iraq. Anteriormente, dirigió las oficinas de asesoramiento regionales de comunicación de la UNESCO en Kuala Lumpur, Malasia y Amman, Jordania. Antes de incorporarse a la UNESCO, fue Coordinador de ASEAN- Programa Australiano de Información de Medios de Comunicación, un proyecto regional basado en Kuala Lumpur, facilitando radio, televisión y cine para los profesionales de los medios de comunicación. Después de su carrera de la UNESCO, se incorporó a la Universidad de Queensland como profesor asociado en la Escuela de Periodismo y Comunicación y fue director de la Fundación Centro de la Escuela de Comunicación y Cambio Social.

Martin Hadlow autoriza a las radios y los usuarios de Internet a utilizar todo o parte de este artículo para celebrar el Día Mundial de la Radio.

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