En 1948, la Asamblea General de las Naciones Unidas adoptó y proclamó la Declaración Universal de Derechos Humanos, presentándola “como el ideal común por el que todos los pueblos y naciones deben esforzarse”. En su preámbulo y sus 30 artículos se enuncian los derechos civiles, culturales, económicos, políticos y sociales básicos, así como las libertades fundamentales de que deben gozar todas las personas en cualquier país del mundo. Se considera que las disposiciones de la Declaración constituyen un pilar fundamental del derecho internacional, habida cuenta de su aceptación universal y de utilización como criterio para apreciar la conducta de los Estados. La Declaración ha servido de fuente inspiración a numerosos instrumentos normativos y ha influido considerablemente en las legislaciones y constituciones de muchos Estados recién independizados.

Para conmemorar el quincuagésimo aniversario de la Declaración, la UNESCO acuñó una medalla en 1998. El anverso muestra un globo terráqueo rodeado por la siguiente inscripción en francés: Déclaration universelle des droits de l’homme, 1948-1998, 50e anniversaire [Declaración Universal de Derechos Humanos, 50º Aniversario]. El anverso muestra un globo terráqueo rodeado por la siguiente inscripción en francés:Tous les êtres humains naissent libres et égaux en dignité et en droits. [Todos los seres humanos nacen libres e iguales en dignidad y derechos], así como las palabras “derechos humanos” en las seis lenguas oficiales de la UNESCO: árabe, chino, español, francés, inglés y ruso. En el centro figura el emblema de la UNESCO.

Disponible en bronce.

 

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