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Mensaje
del
El Día Internacional para la Reducción de los Desastres Naturales nos brinda una oportunidad importante de recordar que la prevención, la atenuación y la preparación son los elementos clave para reducir la pérdida de vidas, el sufrimiento y los daños materiales que causan los desastres naturales. Con el fin de reducir la vulnerabilidad del mundo a esos cataclismos, debemos crear nuevas alianzas que reúnan a las partes interesadas de todas las capas de la sociedad y que abarquen a diferentes regiones, sectores y especialidades. Los gobiernos, las comunidades académicas y científicas, las ONG, las organizaciones internacionales, las comunidades locales y los medios de comunicación son agentes fundamentales en la promoción de medidas de seguridad: los esfuerzos mancomunados de todos estos copartícipes son esenciales para forjar una cultura de resistencia a los desastres. Lo primero y más importante es que necesitamos educar a la población -en particular a los jóvenes- acerca de los desastres naturales y sus vastas repercusiones para nuestro modo de vida. Para mitigar los riesgos derivados de catástrofes como los terremotos, tsunamis, ciclones, inundaciones, tormentas, aludes, erupciones volcánicas, sequías e incendios forestales, la población debe estar informada de los peligros y de las medidas de protección a su alcance y conocer bien las técnicas de prevención y recuperación. En junio pasado, la UNESCO tuvo el privilegio de inaugurar en su sede, en presencia del Director de la Estrategia Internacional de las Naciones Unidas para la Reducción de Desastres Naturales, una campaña educativa de ámbito mundial. Con el título "La reducción de desastres empieza en la escuela", esta campaña tiene por objeto promover la educación relativa a la reducción de los riesgos de los desastres en los programas de estudio y mejorar la seguridad escolar, fomentando la aplicación de normas de construcción estrictas. Esta iniciativa concuerda plenamente con las prioridades de la UNESCO en materia de educación, información y sensibilización pública. La experiencia de los países propensos a cataclismos pone de relieve los resultados sumamente positivos que tiene la educación relativa a la gestión de los riesgos de desastre. Niños y adultos que saben qué hacer cuando se produce un terremoto, dirigentes comunitarios que han aprendido a advertir a tiempo a la población y cuantos han contribuido a la preparación y difusión de información sobre los peligros existentes: las actividades de todos ellos desempeñan una función esencial en el éxito de las estrategias de atenuación de los efectos de los desastres naturales. Las iniciativas encaminadas a reducir el riesgo de los desastres naturales deben insertarse no sólo en las escuelas y los programas docentes, sino también en los programas y las actividades sociales de la comunidad. De esta manera las sociedades pueden garantizar los conocimientos prácticos básicos de los que las comunidades deben disponer para afrontar los peligros que entrañan los desastres naturales y sobrevivir con el menor número posible de pérdidas humanas. La UNESCO participa también en la educación para la reducción de los desastres naturales en el contexto del desarrollo sostenible. La Organización está en una posición especialmente propicia para abordar esta tarea, que tratará de llevar a cabo mediante su función de coordinadora en el ámbito de la gestión del conocimiento, una de las prioridades del Marco de Acción de Hyogo para 2005-2015: Consolidar la capacidad de recuperación de las naciones y comunidades tras una catástrofe. El segundo instrumento estratégico para lograr resultados es el Decenio de las Naciones Unidas de la Educación para el Desarrollo Sostenible (2005-2014), bajo la coordinación de la UNESCO. La Organización facilitará además la creación de una alianza internacional sobre educación e información para la reducción de desastres naturales, que se promoverá en todo el mundo.
El Día Internacional para la Reducción de los Desastres
Naturales, que se celebra anualmente desde 1990, es sin duda particularmente
interesante para los países en desarrollo, y el Programa de Acción
a favor de los Países Menos Adelantados para el Decenio de 2001-2010
incluyó entre sus prioridades la reducción de desastres.
Algunos sucesos recientes han demostrado que todas las sociedades son
vulnerables a los peligros naturales. En este sentido, el Día
Internacional para la Reducción de los Desastres Naturales es
tanto un recordatorio de las amenazas comunes que afronta la humanidad
como un llamamiento para hacerles frente mediante la acción concertada,
decidida y permanente de la comunidad internacional. |
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Contact: m.de-pierrebourg@unesco.org - Telephone: 00 33 (1) 45 68 13 26 Fax: 00 33 (1) 45 68 55 66 |