PUNTO DE PARTIDA
El agua es parte integrante del medio ambiente y resulta imprescindible para el buen funcionamiento de la biosfera. También es de vital importancia para todos los sectores socioeconómicos, ya que el desarrollo humano y económico es sencillamente imposible si no existe un abastecimiento de agua seguro y estable. Por otra parte, el agua también tiene un potencial de destrucción. Acontecimientos extremos pueden influir no sólo en la sociedad humana, sino también en los medios acuático y terrestre.
Los conflictos entre usuarios que compiten por el agua se han hecho más frecuentes. El despilfarro de los recursos hídricos y su pésima gestión han provocado a menudo el agotamiento de las existencias, la disminución de las capas freáticas y la reducción de la superficie de los lagos interiores y de los flujos de corriente hasta niveles ecológicamente peligrosos. La contaminación del agua, debida fundamentalmente a actividades humanas, es cada vez más frecuente y más generalizada, lo cual provoca disminuciones del volumen de agua utilizable para muchos fines. Aunque el PHI como tal se consagra a todos los aspectos posibles de la hidrología, cada una de sus fases, al tiempo que mantiene una visión general, tiene determinadas prioridades. La sexta fase del PHI hará hincapié en los aspectos sociales de los recursos hídricos, pero no debe interpretarse que ello signifique desechar la preocupación primordial, esto es, estudiar la existencia y la distribución del agua en el entorno natural.
Con la incorporación de la dimensión social se recalca la necesidad de una gestión mejorada y más eficiente de los recursos hídricos y de un conocimiento más preciso del ciclo hidrológico para evaluar mejor los recursos hídricos. Hasta ahora, se ha administrado el agua de forma fragmentada. En las actividades de desarrollo se consideran por separado las aguas superficiales y las freáticas sin tener debidamente en cuenta su interdependencia. En muchos lugares, todavía no se administran los recursos hídricos junto con las tierras. Los planes de abastecimiento de agua, que acaban por generar cantidades inmensas de agua desperdiciada en las zonas de consumo, se conciben y aplican normalmente, sobre todo en los países en desarrollo, sin las correspondientes redes de drenaje ni las instalaciones de tratamiento de aguas residuales que se precisan. Por lo general, se considera la cantidad por separado de la calidad, al igual que la ciencia del agua y la política hídrica. Esta fragmentación de las metodologías impide asimismo efectuar análisis hidrológicos coherentes a escalas regional, continental y mundial.
El programa internacional de cooperación científica de la UNESCO en hidrología y recursos hídricos se estableció porque la comunidad científica internacional y los gobiernos, conscientes de que los recursos hídricos son a menudo uno de los principales factores que limitan un desarrollo armonioso de muchas regiones y muchos países, vieron la necesidad de un programa científico coordinado internacionalmente consagrado al agua. El programa desempeñó un papel de primera fila como catalizador para promover la cooperación. Su quinta fase, la PHI-V (1996-2001), ), estimuló una mayor interrelación entre las investigaciones científicas, su aplicación y la educación. Se hizo especial hincapié en una planificación y una gestión integradas de los recursos hídricos que resulte inocua para el medio ambiente, ambas respaldadas por una metodología científica dentro del tema general "el fomento de la hidrología y de los recursos hídricos en un medio ambiente vulnerable".
Prosiguiendo las actividades anteriores, la PHI-VI (2002-2007) parte del principio fundamental de que el agua dulce es tan esencial para el desarrollo duradero como lo es para la vida y de que el agua, aparte de sus funciones geofísica, química y biológica en el ciclo hidrológico, tiene unos valores sociales, económicos y ecológicos interrelacionados que se respaldan mutuamente.
El inicio de la PHI-VI coincide con la aparición de un profundo desplazamiento de paradigma en la manera como la sociedad enfoca el agua. Por lo que se refiere a su gestión, esta fase hace un llamamiento a una gestión integrada de los recursos hídricos. Esta gestión deberá integrar investigaciones que la respalden, para lo cual serán necesarios planteamientos inter y multidisciplinarios así como un aumento de la cooperación y la asociación en la ejecución de los programas de investigación. A este respecto, las actividades de las OIGs relacionadas con el agua deberán cooperar y ser coordinadas con los programas de las ONGs. Se espera que esta sinergia constituya la base más importante en la ejecución de la PHI-VI.

MARCO GENERAL
Reconociendo la modificación de la manera en que se considera el agua, que ha pasado de compartimentos fragmentados de investigaciones científicas a un enfoque más global e integrado, el tema general de la PHI-VI será "El agua, fenómeno de interacción: sistemas en peligro y problemas sociales". Al definir los elementos esenciales de la investigación para los años 2002-2007, quedó claro que lo que hasta ahora ha faltado es una investigación a fondo de la ciencia y la política del agua "en los márgenes". ¿Qué sucede, por ejemplo, en las intersecciones de los diferentes componentes de la gestión de los recursos hídricos?
Algunas de las interacciones que habrá que investigar más a fondo, o en las que habrá que centrarse, durante la sexta fase del PHI, son las que se producen entre:
- las aguas superficiales y las freáticas;
- la parte atmosférica y la terrestre del ciclo hidrológico;
- el agua dulce y el agua salobre;
- las cuencas hidrográficas a nivel global y fluvial;
- cantidad y calidad;
- las masas de agua y los ecosistemas acuáticos;
- la ciencia y la política; y
- el agua y la civilización.
Tender puentes de manera a integrar estos componentes dispares será el hilo conductor de la PHI-VI.
La presión cada vez mayor a la que están sometidos en el mundo entero los recursos hídricos en una situación de cambios antropogénicos y climáticos exige enfocar de manera multidisciplinaria, integrada y dinámica los problemas científicos y sociales que plantean los recursos hídricos. De ahí pues la necesidad de un estudio detallado de las ciencias y las políticas del agua "en los márgenes". Tenemos que saber qué sucede en las zonas de contacto entre las aguas superficiales y las freáticas o subterráneas, las aguas dulces y las aguas salobres, a escala mundial y a escala de las distintas cuencas. Habrá que estudiar los fenómenos y los posibles cambios, abordando simultáneamente todo lo relativo a la cantidad y la calidad, la ciencia y la política, el agua y la civilización.
Buena parte de los actuales métodos de investigación en ciencias del agua han evolucionado a partir de datos restringidos y de procedimientos informáticos que se remontan a hace varios decenios. Gracias al desarrollo y la mejora de las tecnologías modernas de observación de la tierra se pueden obtener y utilizar para investigaciones datos pertinentes para las ciencias del agua con una resolución espacial y temporal mucho mayor. Además, el desarrollo de las tecnologías de la información da acceso en la actualidad a un nivel superior de capacidad informática que exige replantear los conceptos básicos para diversificar mejor los modelos destinados a diferentes aplicaciones. Estas tendencias exigen una nueva generación de instrumentos de modelización de las ciencias del agua que no sólo aprovechen la tecnología y los datos existentes, sino que además faciliten un análisis más fidedigno de las interacciones teniendo en cuenta los cambios de escala, la interrelación entre el agua, la química y la biología, etc.
Ahora bien, se trata de un proceso gradual, y la PHI-VI hará hincapié en las interacciones entre estos elementos básicos a fin de capacitar a las comunidades y a los especialistas y los profesionales de las ciencias del agua para que las comprendan mejor y las utilicen adecuadamente. A este respecto, la fiabilidad de los datos y de los modelos adquiere aún más importancia y se presta la debida atención a estos aspectos en las propuestas de actividades y en proyectos concretos.
LOS TEMAS DE LA SEXTA FASE DEL PHI
Conforme a la mencionada comprensión de las interacciones que se dan en torno al agua, el desarrollo tecnológico de la obtención de datos y la mejora de la modelización de los procesos y de las interacciones, los aspectos pertinentes de la PHI-VI sobre investigaciones hidrológicas, gestión de los recursos hídricos y educación se enmarcan en cinco temas, cuya fuerza motriz son la transición y la interacción de la escala mundial a la escala de las cuenca con miras a estudiar las complejas relaciones existentes entre el agua y la sociedad y la necesidad general de conocimiento, informaciones y transferencia de tecnología.
Se han determinado dos componentes transversales del programa: FRIEND (proyecto sobre los regímenes de flujos determinados a partir de series de datos experimentales internacionales y de red) y HELP (la hidrología al servicio del medio ambiente, la vida y las políticas), los cuales, gracias a su concepto operativo, interactúan con todos los temas.
Además de la patente simetría con FRIEND, HELP ha sido concebido para ser completamente financiado con cargo a fuentes extrapresupuestarias o externas, estructura que explica las necesidades financieras considerablemente superiores y la escala temporal más larga de los proyectos de HELP que en el caso de los correspondientes al marco temporal y presupuestario ordinario del PHI. Ahora bien, se considera plenamente parte integrante de la PHI-VI (y más allá) por lo que se refiere a sus objetivos científicos, su planteamiento y la difusión de sus conclusiones.

Tema 1: Los cambios mundiales y los recursos hídricos
Disponer de un abastecimiento seguro de agua pura es esencial para la sociedad humana y la biosfera. Ahora bien, ha sido difícil evaluar con precisión la situación de los recursos hídricos del mundo y su reacción ante los principales agentes del cambio mundial, es decir, el efecto invernadero y la variabilidad del clima; los cambios habidos en la cobertura vegetal, en la industrialización y el crecimiento demográfico; y el dominio del ciclo natural del agua gracias a la ingeniería hidráulica. Apenas se ha cuantificado cómo, cuándo y dónde esos cambios provocados por los seres humanos, junto a unas condiciones metereológicas y climáticas extremadas, influirán en ecosistemas esenciales de los que depende en gran medida la humanidad. No existe un registro mantenido cuidadosamente ni claro de los cambios hidrológicos del planeta, que permita valorar las consecuencias acumuladas de las actividades humanas en los sistemas mundiales de agua dulce y costeros. A diferencia de lo que sucede con la atmósfera, en la que la mezcla es equilibrada, los ecosistemas de agua dulce y costeros tienen características físicas y de calidad de agua muy concretas según los lugares y las regiones de que se trate, que hacen sumamente difícil efectuar esa valoración, y, habida cuenta del deterioro de las redes de supervisión habitual de muchas partes del mundo, en la actualidad es imposible, a todos los efectos prácticos, llevar a cabo una valoración precisa.
Cabe afirmar razonablemente que las investigaciones hidrológicas basadas en los procesos, aunque muy productivas a la escala restringida de las cuencas, todavía no han obtenido éxito a nivel continental y mundial. Resulta absolutamente necesario efectuar estudios de síntesis de las cuencas de drenaje complejas que representan colectivamente el campo en que debemos evaluar los cambios antropogénicos y sus consecuencias en los recursos hídricos y en la sustentabilidad de la biosfera. De hecho, ello ha impulsado la realización de varios programas importantes a nivel internacional y nacional de observación y de elaboración de modelos tales como el GEWEX, el IGBP-BAHC y el SMOC/GTOS. Los componentes transversales de la PHI-VI, FRIEND y HELP, tienen por objeto ayudar a aclarar los problemas científicos intrínsecos a escala de las cuencas y también por lo que se refiere a los aspectos y las consecuencias en el terreno jurídico y en el de la gestión de los recursos hídricos. Aunque se ha progresado, sobre todo respecto de los intercambios tierra-atmósfera a escala continental y mundial, subsisten grandes incertidumbres acerca de las cantidades, los flujos y el carácter intrínseco de las interacciones de los principales elementos hidrológicos.
No obstante, hay varias posibilidades de analizar la situación mundial de la fase terrestre del ciclo hidrológico y los recursos hídricos conexos. La aparición de mejores modelos, de conjuntos de datos biofísicos de gran calidad, la mejora del acceso a las imágenes obtenidas por teledetección y los sistemas de asimilación de datos, dan una posibilidad única de supervisar la situación del ciclo hidrológico a gran escala y en tiempo casi real. Además, se pueden utilizar modelos adecuadamente concebidos con esta información para facilitar una mejor comprensión de los aspectos espaciales y temporales de los recursos hídricos del planeta.
El tema 1, por su alcance y los resultados científicos que se espera obtener, será uno de los fundamentos científicos primordiales del Programa Mundial de Evaluación de los Recursos Hídricos (WWAP) instaurado por el Sistema de las Naciones Unidas.

Tema 2: La dinámica integrada de las cuencas y los acuíferos
Analizados a escala de cuencas y acuíferos pequeños, y estudiados los fenómenos por separado, se conocen relativamente bien los procesos hidrológicos, hidráulicos, morfológicos, biológicos y químicos y las consecuencias de la actividad humana en el ciclo hidrológico. Con el crecimiento demográfico y el aumento de la presión que se ejerce sobre los sistemas naturales, grandes regiones del mundo tienen en la actualidad problemas relacionados con el agua provocados por numerosas actividades humanas. Es necesario, pues, aumentar la escala de nuestros conocimientos de alcance local para estimar y elaborar las estrategias hidrológicas y de gestión del agua que requiere la sustentabilidad ecológica, social y económica de áreas más vastas. Asimismo, la dinámica del ciclo hidrológico hace que interactúen todos los elementos de los hidrosistemas, combinando los flujos del agua con otros flujos de sedimentos, elementos nutrientes o agentes contaminantes en la superficie de la tierra y por debajo de ella. Se producen interacciones dinámicas entre procesos medioambientales (el cambio climático, acontecimientos naturales extremos, desertificación), económicos (propagación de la agricultura y de las industrias y aumento correlativo de las necesidades de energía), sociales y culturales (urbanización y salud humana). Por todo ello, es preciso analizar los sistemas fluviales y los acuíferos que los sustentan en toda su complejidad con miras a una gestión del agua conforme a un enfoque integrado, que combine los procesos naturales y los provocados por los seres humanos (formato PDF) en distintas escalas espaciales y temporales.
La nueva iniciativa, el PICIH (JIIHP por sus siglas en inglés), tiene por objeto mejorar el empleo de los isótopos en la hidrología y llevar a cabo experimentos sobre los procesos hidrológicos. Habrá que reforzar en el marco del PHI el estudio de las consecuencias mundiales de estas iniciativas y aspectos experimentales. Los nuevos conjuntos de datos de alta resolución, obtenidos a partir de los sistemas de observación terrestres y de mediciones in situ a escala de cuencas, proporcionarán descripciones más fidedignas de los procesos que rigen el ciclo hidrológico y darán lugar a conceptos nuevos de la representación del agua y los flujos conexos (elementos nutritivos, cargas contaminantes) en los modelos a escala de ríos.
La escala de la cuenca resulta apropiada para comparar los recursos hídricos (precipitaciones, aguas subterráneas y aguas superficiales) y el uso o la demanda de agua (domésticos, industriales y agropecuarios). Es la escala natural de los procesos hidrológicos, pero también un planteamiento pertinente para cartografiar el paisaje y el uso de las tierras porque las cuencas están organizadas conforme a la topografía. La evaluación de los recursos hídricos a escala de las cuencas debe combinar datos de varias fuentes, pero el problema se complica con respecto a la demanda de agua, que a menudo se evalúa a escalas administrativas. En la actualidad, los mecanismos que rigen la demanda de agua no están adecuadamente definidos y es necesario proponer parámetros pertinentes.

Tema 3: La hidrología de los hábitats terrestres
El tema 3 presenta un gran número de interacciones de subtemas regionales con arreglo a las distintas categorías climáticas (zonas áridas, húmedas, templadas o frías), topográficas (tierras de secano, humedales, montañas, pequeñas islas y zonas costeras) y uso de la tierra (entornos urbano, rural y natural). La palabra "hábitat" del título del tema se refiere a otra dimensión de la interacción, la del entorno físico (topografía/uso de la tierra y clima) con el ecológico, haciendo hincapié en que la topografía, el uso de la tierra y el clima definen los hábitats de los seres humanos, la flora y la fauna. Así pues, el tema 3 se refiere a las tareas científicas pendientes por lo que se refiere a estas interacciones tridimensionales.
En las zonas áridas y semiáridas el agua está sometida a mayores presiones.En estas zonas, al igual que en los trópicos húmedos, se observa un elevado crecimiento demográfico y, además, más del 90% de los países en desarrollo del mundo están situados en ellas. La insuficiencia de agua, junto con los elevados índices de crecimiento demográfico, es causa a menudo de graves crisis, situación que es probable que sea mucho peor en los próximos años, lo cual podría provocar conflictos, sobre todo en los casos en que se comparten los recursos hídricos. Por todo lo dicho, es preciso elaborar proyectos que ayuden a evitar los graves problemas de agua de esas zonas.
En las zonas tropicales húmedas tiene gran importancia el análisis de los procesos hidrológicos a diferentes escalas, habida cuenta de la función crítica que la región desempeña en el ciclo hidrológico mundial. Además, esta zona constitutye una verdadera reserva de recursos naturales al contar con más de 1.200 millones de hectáreas de selvas tropicales y una parte considerable de los 30 millones de especies de plantas y animales que se calcula que existen en el mundo. En cuanto al crecimiento demográfico, se ha estimado que en el año 2005 un tercio de los 7.100 millones de personas que habrá en el mundo habitarán en el cinturón ecuatorial. Todo lo anterior pone de manifiesto la complejidad de los problemas ecológicos y sociales de las zonas tropicales húmedas, buena parte de los cuales guardan relación con el agua. Resulta esencial comprender los mecanismos y las complejas interacciones entre los distintos elementos del medio natural de esta región, así como el considerar las dimensiones sociales y culturales, para elaborar unos planes de gestión integrada del agua que resulten adecuados.
Las zonas templadas, aunque normalmente están asociadas a fenómenos hidrológicos menos agudos que las zonas áridas o tropicales húmedas, siguen constituyendo un centro de interés de la PHI-VI. A igual que a otras regiones climáticas, también les afecta el cambio climático y, además, la utilización intensiva de la tierra, la industrialización y el desarrollo de las infraestructuras las hacen objetivos primordiales para estudiar las interacciones del clima y de las influencias antropogénicas y sus consecuencias conjuntas en el ciclo hidrológico. Como son las zonas de las que disponemos de los registros y redes de observación a largo plazo más amplios, las cuencas de las zonas templadas pueden constituir un terreno idóneo de investigaciones enderezadas a cuantificar los cambios que esas consecuencias han provocado en el régimen hidrológico.
Las zonas frías comprenden zonas de alta latitud y alta altitud en las que la nieve, el hielo y el permafrost pueden ser fuentes de abundantes recursos hídricos. Además, cubren una gran superficie e influyen considerablemente en el clima mundial o en la circulación agua/energía en el planeta. A este respecto, pueden desempeñar funciones importantes en la hidrología mundial y regional, además de ser fuentes de recursos hídricos. Se han de tener en cuenta asimismo las avalanchas, las avenidas provocadas por acumulación de hielo y otras catástrofes provocadas por el agua, que son características de las zonas frías. El papel del hielo y de la acumulación de hielo como agentes, no sólo de daños, sino también de la reposición de importantes hábitats y ecosistemas septentrionales, está empezando a ser entendido ahora. Además, las regiones frías están entre aquéllas en las que es probable que influya más el cambio climático según las simulaciones del Modelo de la Circulación General en la hipótesis 2xCO2. Aunque respecto de ambos aspectos ha habido progresos científicos considerables, siguen existiendo lagunas importantes que impiden elaborar modelos basados en la física y exigen recurrir en buena medida al empirismo, planteamiento éste que puede tener cierta utilidad donde prevalecen procesos específicos del lugar de que se trate y condiciones climáticas estacionales, pero que es intrínsecamente poco fidedigno cuando se trata de un clima cambiante.
Fuera de estas consideraciones regionales climáticas, debemos abordar problemas hidrológicos y de gestión de los recursos hídricos concretos relativos al frágil ecosistema de las zonas áridas, los humedales, las montañas, las zonas costeras y las pequeñas islas, con independencia de su ubicación geográfica y sus condiciones climáticas, además de asentamientos urbanos, periurbanos y rurales.
Los entornos urbanos se están convirtiendo en el espacio de vida predominante de la humanidad, con los consiguientes problemas sociales, ecológicos y de gestión del agua. La erosión y la sedimentación, las avenidas provocadas por la urbanización, el problema de la interacción entre el agua dulce y el agua salobre tanto en las aguas superficiales como en las aguas subterráneas, la concepción y la elaboración de estrategias adecuadas de gestión de los recursos hídricos de las pequeñas islas son algunas de las cuestiones que habrá que analizar. La interferencia del desarrollo urbano en las zonas costeras, las islas y/o las zonas montañosas agrava la magnitud de los problemas que hay que afrontar.
Las zonas secas están asociadas a desiertos y semidesiertos, aunque por lo que se refiere a las interacciones del agua pueden considerarse zonas secas todas aquéllas que no proporcionan una cantidad suficiente ni una distribución a lo largo del año de precipitaciones capaces de sostener las actividades humanas sin necesidad de una gestión adicional de los recursos hídricos (regadío, recogida de aguas). Evidentemente, las zonas secas están situadas predominantemente en zonas climáticas áridas y semiáridas, aunque también podemos hallarlas en zonas climáticas templadas o frías, o incluso, localmente, en zonas predominantemente húmedas.
Los humedales suscitan especial preocupación, porque desempeñan una función ecológica esencial en un entorno determinado predominantemente por el agua. Estas zonas corren cada vez más peligro debido a la contaminación y la bonificación de tierras. No se conocen bien las interacciones del agua en los humedales, por lo que es necesario desplegar más esfuerzos tanto con miras a su preservación como a su rehabilitación.
El planteamiento científico de las actividades propuestas ofrece toda una serie de categorías adicionales dependiendo de que las mismas contribuyan a:
- la gestión de los datos
- la mejora de la comprensión de los procesos hidrológicos (realización de experimentos y de modelos)
- la formulación del planteamiento ecohidrológico
- las técnicas y la tecnología analíticas (para la hidrología y la gestión de los recursos hídricos)
- las predicciones y los análisis de hipótesis (a propósito de los cambios climáticos, pero asimismo de la evaluación de las consecuencias de las pautas socioeconómicas en las tierras, los hábitats y la hidrología).
Conforme a la secuencia definida por los temas 1 y 2, que va de los problemas de alcance mundial al examen a escala de las cuencas fluviales o los acuíferos como unidades más adecuadas de la indagación hidrológica, los subtemas del tema 3 se han determinado conforme a clasificaciones geográficas (topografía y usos de las tierras) en lugar de climáticas.

Tema 4: El agua y la sociedad
Por su propia índole, todos los problemas medioambientales son problemas sociales. El tema "El agua y la sociedad" está centrado en las complejas relaciones existentes entre la gente y sus recursos hídricos, poniendo el acento en el componente humano de la ecuación, y busca hallar respuestas a interrogantes acerca de las actitudes, las relaciones, los conceptos y las creencias.
En general, en el enfoque de una cuenca hidrográfica deberían figurar los siguientes aspectos humanos: ¿Cómo podrán crecer y desarrollarse de forma sostenible las poblaciones humanas? ¿Cómo deben atenderse las necesidades, los intereses y las creencias de todos aquellos a quienes concierne una cuenca? ¿Cuál es la manera más apropiada de resolver o, aún mejor, de evitar litigios en torno al empleo o la calidad del agua? ¿Cómo hacer que en la gestión de las cuencas se aplique una ética del agua y cómo influyen los problemas del agua sobre la seguridad humana/medioambiental de la población? Este tema trata de responder a estos interrogantes para aportar orientaciones sobre la administración de los recursos hídricos de manera equitativa, sostenible y ética.
Tema 5: La educación y la formación en recursos hídricos
La educación y la formación en materia de recursos hídricos (WET) constituye el armazón general de la PHI-VI, por lo que no es sólo intrínsecamente el tema prioritario, sino que además está fuertemente entrelazado con otros temas, como se indica en las listas respectivas de objetivos y actividades propuestas.
Se prevé que cada uno de los temas de la PHI-VI tendrá por objeto hacer una contribución pertinente a la educación y la capacitación permanentes a fin de mejorar sus resultados con actividades de formación y concienciación. Se supone que la tecnología que existirá durante el periodo de ejecución de la sexta fase del PHI permitirá tener acceso a las fuentes de datos, información y conocimientos a una comunidad mucho más amplia. Así pues, la transferencia de conocimientos, información y tecnología será más beneficiosa para los especialistas del agua y el público en general.
Aunque las actividades de WET abarcarán todos los niveles y aspectos de la educación, la transferencia de información y la capacitación, se dará claramente la prioridad a la enseñanza superior, la formación con miras a efectuar investigaciones de postgrado, la formación profesional permanente y a actividades destinadas a "formar a formadores", facilitando de ese modo el efecto multiplicador de las actividades de la PHI-VI en el ámbito de la educación y la capacitación.

LOS COMPONENTES TRANSVERSALES DEL PROGRAMA
Los Regimenes de Caudal de Series de Datos Experimentales Internacionales y de Red (FRIEND)
The El proyecto FRIEND se inició en 1985 en Europa durante la tercera fase del PHI, partiendo de la premisa de que se alcanzarían mejoras si los hidrólogos intercambiaran datos y experiencias con sus homólogos de los países vecinos. Hasta la fecha, se han instaurado ocho proyectos regionales FRIEND en Europa septentrional, Africa meridional, la región de los Alpes y el Mediterráneo, el Africa occidental y central, la región Hindu-Kush Himalaya, la región del Pacífico asiático, la cuenca del Nilo y el Caribe. Se está estudiando la posibilidad de otros proyectos regionales FRIEND en Asia central, América del Sur y América del Norte.
El proyecto FRIEND tiene por finalidad paliar el problema de la evaluación y la gestión de los recursos hídricos gracias a investigaciones aplicadas sobre problemas de alcance regional. Se trata de un estudio internacional realizado en colaboración cuyo objetivo primordial es fomentar, mediante el intercambio mutuo de datos, los conocimientos y las técnicas en el plano regional y mejorar la comprensión de la variabilidad y la similaridad hidrológicas en el tiempo y en el espacio. Los conocimientos avanzados de los procesos hidrológicos y los regímenes de caudal obtenidos gracias a FRIEND ayudan a mejorar los métodos de gestión de los recursos hídricos.
FRIEND presta además apoyo a los investigadores y al personal operativo de los servicios hidrológicos de los países en desarrollo, contribuyendo a mejorar su capacidad de evaluar y gestionar los recursos hídricos nacionales. Con sus características y estructura propias, instauradas en las fases anteriores del PHI, se considera que FRIEND no es sólo una aportación primordial dentro de la PHI-VI, sino que además interactúa con los cinco temas del programa.
Los aspectos científicos del proyecto FRIEND comprenden estudios sobre: caudales bajos, avenidas, variabilidad de regímenes, elaboración de modelos de precipitaciones y escorrentías, procesos de generación de caudales de corrientes, acarreo de sedimentos, fusión de nieves y glaciares y consecuencias del clima y de los usos de la tierra.
FRIEND no es sólo pertinente para muchos de los proyectos propuestos en la PHI-VI, sino que además sus actividades son pertinentes para varios programas medioambientales y de sanidad a escala mundial, por ejemplo, el WHYCOS, el GEMS/Water y HELP.

La Hidrologia al Servicio del Medio Ambiente, la Vida y las Politicas (HELP)
HELP es una iniciativa que pretende establecer una red mundial de cuencas para mejorar los vínculos entre la hidrología y las necesidades de la sociedad. Numerosos foros nacionales e internacionales han reconocido la importancia vital del agua para la salud de los seres humanos y del medio natural, pero hasta ahora ningún programa ha abordado problemas esenciales de la gestión de los recursos hídricos sobre el terreno ni los ha integrado con las políticas y la gestión pública. HELP tiene por objeto modificar esta situación, creando un nuevo planteamiento de gestión integrada de cuencas. Se prevé que esta iniciativa atienda fundamentalmente a los problemas y a la demanda respecto de cinco cuestiones normativas esenciales:
- el agua y el clima
- el agua y los alimentos
- la calidad del agua y la salud de los seres humanos
- el agua y el medioambiente
- el agua y los conflictos
Con el fin de alcanzar la coherencia que se pretende exista en el concepto y la metodología de HELP y una pertinencia por lo que se refiere a los cinco temas de la PHI-VI, HELP se constituye igualmente como un componente transversal del programa.

EL PROGRAMA INTERNACIONAL CONJUNTO SOBRE LOS ISOTOPOS EN LA HIDROLOGIA (PICIH)
La finalidad del PICIH (JIIHP por sus siglas en inglés) es la de facilitar la integración de los isótopos en las prácticas hidrológicas mediante:
- la elaboración de instrumentos para mejorar nuestra comprensión de determinados procesos hidrológicos y la evaluación, la explotación y la gestión de los recursos hídricos;
- el respaldo a los programas nacionales, regionales e internacionales sobre recursos hídricos con las técnicas isotópicas;
- la incorporación de hidrología isotópica dentro de los planes de estudio de hidrología de las universidades de todo el mundo;
- la integración de los datos isotópicos en las bases de datos hidrológicos de ámbito nacional, regional y mundial.
Se pretende que el PICIH abarque aspectos científicos, prácticos y educativos dentro de los pertinentes estudios hidrológicos y de los recursos hídricos y que mejore la implementación y la coordinación de los programas hidrológicos de la UNESCO, la OMM, el OIEA y otras organizaciones internacionales, gubernamentales o no gubernamentales. Las principales áreas de cooperación ya figuran en la PHI-VI.
Para mayor información acerca del PHI-VI: