La Directiva 2000/60/CE del Parlamento Europeo y del Consejo que establece un marco comunitario de actuación en el ámbito de la política de aguas ( Directiva Marco del Agua - DMA) fue adoptada en diciembre de 2000. La Directiva supone un impulso importante a las prácticas de gestión y a las políticas europeas de los próximos 15 años.
La DMA introduce o refuerza varios principios que implicarán una reorientación de las políticas del agua de los paises miembros. Algunos de estos cambios, tales como definir como marco para la gestión del agua la cuenca hidrográfica, fueron adoptados hace tiempo en Francia y, por lo tanto, no afectan a la cuenca del Sena Normandía. Sin embargo, requerirán cambios otras prácticas significativas relacionadas con el ámbito de la regulación de aguas.
Los objetivos que se deben alcanzar para 2015 serán definidos en términos de calidad del agua. Hasta ahora, la mayoría de las legislaciones europeas se han definido en términos de implementación de medios técnicos, pero sin definir necesariamente los objetivos que se deben lograr: calidad del agua, cantidades mínimas, etc. Desde la aprobación del DMA, los responsables del agua tendrán como meta alcanzar ciertos objetivos de calidad, y definir las medidas más eficientes para su implementación.
La gestión del agua deberá apoyarse en un amplio proceso de revisión y análisis, en el cual se basarán las medidas tomadas. Este proceso de revisión consistirá en gran parte en un análisis económico. Deberán tenerse en cuenta todos los costes de servicios relacionados con el agua. Para la adopción de medidas políticas deberá demostrarse la buena relación coste/eficacia.
La nueva Directiva Marco Europea de Aguas presta gran atención a la participación pública. Pretende mantener informado acerca de las cuestiones más importantes relativas a la cuenca hidrográfica. La opinión pública se recogerá y se tendrá en cuenta en la definición de los objetivos y de las medidas.
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