22 de marzo - Día Mundial del Agua 2006: Agua y cultura
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Personas bañándose en el Río Ganges, India © Thomas Cluzel |
Del mismo modo que el agua aporta el impulso para el nacimiento y la vida en los mitos de la creación, también tiene un rol central en muchas religiones y prácticas asociadas alrededor del mundo. Fuente de vida, el agua representa el nacimiento y el renacimiento.
Propiedades limpiadoras del agua
El agua limpia el cuerpo, y por extensión lo purifica. Estas dos cualidades principales confieren un estatus altamente simbólico, incluso sagrado, al agua. Es por esto, que el agua constituye un elemento primordial en las ceremonias y ritos religiosos. Como tal, el agua es el elemento que más se utiliza en los ritos religiosos, ya que simboliza la limpieza y la pureza. El agua no sólo lava las señales externas de suciedad, en muchas culturas también elimina las dificultades espirituales. A través del contacto con el agua o de la inmersión, los creyentes pueden limpiarse de los errores cometidos, o simplemente librarse de las señales del mundo secular y prepararse para entrar en el reino religioso y espiritual.
Este contacto con el agua puede ocurrir de diversas formas, dependiendo de la cultura y el objetivo: en el Cristianismo, por ejemplo, la inmersión en el agua se ve como un renacimiento simbólico en donde el creyente se limpia de todos los pecados a través del poder de Jesús (llamado "Agua Viva" en la Biblia).
Por lo tanto, la limpieza es una de las propiedades más importantes del agua en las prácticas religiosas y en las abluciones antes de las oraciones, bodas u otras ceremonias, es común en el mundo entero. Sin embargo, otras culturas consideran el agua de manera diferente: en el Hinduismo, toda el agua es sagrada y los lugares sagrados normalmente se encuentran a orillas de los ríos, considerados éstos especialmente sagrados. Se cree que las personas que se bañan en el Río Ganges, el ío más sagrado para los hindú, y las que dejan parte de ellos mismos en el margen izquierdo alcanzarán el paraíso antes de reencarnarse.

Los ritos funerarios y el agua
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Funeral en el Río Ganges, India © Thomas Cluzel |
Aunque el agua está intrínsicamente vinculada con la vida, la vitalidad y la fertilidad, está también estrechamente vinculada también con la muerte. La falta de agua provoca tantas muertes como cualquier enfermedad. Aún cuando las comunidades están preparadas para afrontar desastres naturales, como inundaciones, sequías, hambrunas y deslizamientos de tierra, éstos pueden causar daños de los que es muy difícil recuperarse. El agua da la vida y la muerte, por lo que resulta razonable que el agua sea un elemento común en los ritos funerarios de diferentes civilizaciones alrededor del mundo.
En muchas culturas, el agua se utiliza no sólo para purificar el cuerpo del difunto que se prepara para la vida en el más allá (muchas veces este proceso suele también simbolizar el renacimiento), sino también para limpiar a aquellas personas que han estado en contacto con el cuerpo, un re-nacimiento igualmente importante al mundo de los vivos después de haber estado en contacto con el mundo de los muertos. El agua cobra un relevante protagonismo en los ritos funerarios en el Budismo, el Hinduismo, el Judaísmo y el Islamismo, por citar algunas religiones.
Agua protectora y curativa
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Bautismo en el Rió Jordán © Swynk |
Desde el principio de los tiempos, los cultos de curación han estado asociados a fuentes de agua. Se han encontrado evidencias de cultos religiosos en muchos manantiales de Europa occidental, que datan del el período Neolítico hasta la Edad de Bronce. La extendida creencia en las propiedades protectoras y curativas del agua está vinculada al simbolismo del agua como elemento purificador. El agua se utiliza en ceremonias de bendición y de bautismo: por ejemplo, en muchos lugares se rocían las viviendas con agua para protegerlas del mal. Las propiedades curativas del agua se consideran a veces como inherentes al poder sobrenatural del agua en sí. Durante una época, algunos cristianos colgaban un amuleto con agua bendita en la entrada de sus hogares con el fin de impedir la entrada de espíritus malignos.
Se cree que bañarse en aguas sagradas produce la curación de enfermedades, desde la artritis hasta la ceguera, y los peregrinos recorren el mundo entero para sumergirse en esas aguas. Este es el caso de Lourdes en Francia, donde millones de personas se congregan cada año para bañarse o recoger agua del manantial termal que dicen que ayuda a sanar. Durante décadas, los visitantes del lugar han relatado cientos de milagros, 67 de los cuales han sido reconocidos oficialmente por la Iglesia Católica Romana. Hoy en día las propiedades curativas del agua también son profesadas por las personas que practican la hidroterapia. Este tratamiento cura enfermedades a través del uso del agua en, por ejemplo, baños y compresas.

La fuerza destructiva del agua
El agua no sólo se considera como fuente de vida, sino que también como una fuerza destructiva digna de tomar en consideración. Junto a las historias de la creación existen historias de destrucción. Casi todas las culturas poseen alguna historia de grandes diluvios, donde el agua simboliza la muerte y el renacimiento. En estas historias, la vida humana, animal y vegetal desaparece de la faz de la tierra a causa de una gran inundación que la cubre por completo, y únicamente los actos de arrepentimiento de una parte de la humanidad, o el perdón de sus respectivas deidades, evita su extinción total.
Espíritus acuáticos
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Ceremonia de iniciación de los sacerdotes sintoístas, Japan © Swynk |
En muchas culturas, el agua, como muchos otros elementos naturales, está imbuida de un espíritu o de una fuerza vital. El espíritu, una manifestación física del agua, puede aparecer bajo forma humana, animal o sobrenatural. La serpiente es quizás una de las formas más comunes que adquieren los espíritus acuáticos, sobre todo en África, mientras que en Europa y en América del Norte se muestra predilección por la sirena, con torso de mujer y cola de pez. La sirena suele estar ligada a los océanos, pero también aparece en las mitologías del agua dulce en algunas civilizaciones.
En algunas culturas, el espíritu no adopta una forma reconocible: en su lugar, el espíritu, que dichas culturas a veces conciben como malévolo, espera en el agua a sus víctimas para matarlas o bien maldecirlas. El Sintoísmo es una religión especialmente conocida por sus espíritus acuáticos o suijins. Estos espíritus viven en lagos, estanques, manantiales, pozos e incluso en canales de riego. Los suijins adquieren forma de serpientes, dragones, anguilas, tortugas, peces y de los míticos kappas (espíritus de río). Uno de los suijins más curiosos es el que se manifiesta como una bacteria que limpia el agua y que está presente en aguas negras!

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