Sección A: INTRODUCCION

1. ANTECEDENTES

1.1 Durante el decenio de 1990 la necesidad de elaborar una filosofía codificada se ha vuelto más apremiante, por diversas razones. En primer lugar, la importancia, evidente y cada vez mayor, de los medios audiovisuales como componentes de la memoria mundial ha dado lugar a una rápida expansión de la actividad archivística, sobre todo en contextos comerciales o semicomerciales, más allá del ámbito de los archivos institucionales tradicionales. Se están gastando grandes cantidades de dinero, pero, debido a la inexistencia de puntos de referencia profesionales definidos y aceptados, tal vez no siempre con los mejores resultados. Decenios de experiencia práctica acumulada en materia de archivos audiovisuales han aportado un fundamento a partir del cual se pueden transmitir con más fuerza, mediante la codificación de esa experiencia, las posibilidades de maximizar las ganancias posibles -y las consecuencias de dejar pasar oportunidades.

1.2 En segundo lugar, los profesionales de los archivos audiovisuales carecían de una identidad y un reconocimiento profesionales claros -entre las profesiones relacionadas con la recopilación de documentos y datos, las autoridades estatales, las industrias audiovisuales y la comunidad en general. Tampoco contaban con el punto de referencia decisivo -una síntesis teórica de los valores, la deontología, los principios y las percepciones implícitas en ese ámbito- vital para lograr dicho reconocimiento. Esta situación hacía que fuesen vulnerables intelectual y estratégicamente, menoscabando además la imagen pública y la categoría de este campo de actividad, y haciendo que pareciera carecer de fundamentos. Aunque las diversas federaciones de archivos audiovisuales(1) y distintos archivos habían elaborado políticas, normas y procedimientos, tenían generalmente muy poco tiempo para detenerse a reflexionar sobre la teoría en la cual éstos se fundaban. La aparición de organizaciones(2) destinadas a responder a esas necesidades personales y profesionales fue una señal de cambio.

1.3 En tercer lugar, la falta de programas de estudios y cursos oficiales de capacitación de profesionales se había convertido en un grave problema, lo que impulsó a la UNESCO a iniciar actividades que dieron lugar a publicaciones(3) sobre la función y la situación jurídica de los archivos audiovisuales, y la elaboración de planes de estudio para su personal. Dichos
cursos (4), a medida que aparecían, plantearon la necesidad de disponer de textos teóricos y puntos de referencia así como de medios para enseñar las aptitudes prácticas.

1.4 En cuarto lugar, los rápidos cambios tecnológicos ponían en tela de juicio antiguas hipótesis a medida que avanzaban las "autopistas de la información". Los archivos de "medios múltiples" (5) complementaban cada vez más, y a veces sustituían, a los archivos cinematográficos y sonoros más antiguos, y se observaba una diversidad creciente de formas y prioridades organizativas. Actualmente la IASA y la FIAF están revaluando sus funciones actuales y futuras.

1.5 Esta preocupación se plasmó, entre otras cosas, en la creación de la AVAPIN a comienzos de 1993 y en el auge de los debates teóricos y filosóficos en las publicaciones profesionales. Aunque los primeros archivos audiovisuales (véase la definición dada en esta sección) nacieron hace aproximadamente un siglo, y se puede decir que este campo cobró conciencia de sí mismo a partir del decenio de 1930, su crecimiento sostenido tuvo lugar básicamente en la segunda mitad del siglo. Por consiguiente, es un ámbito joven, en expansión y en rápida mutación, cuyos recursos y competencias están distribuidos muy desigualmente en todo el mundo.

1.6 El tiempo y la experiencia, los ensayos y errores fueron enriqueciendo, modificando y ampliando la visión de la generación precursora que elaboró el concepto de los archivos cinematográficos y sonoros. Los actuales archiveros de medios audiovisuales constituyen un círculo mucho más amplio, aún pionero, frente a tareas más complejas y a nuevas necesidades que el tiempo y las circunstancias van agregando. Su tarea consiste en atender esas necesidades en un entorno audiovisual que ha cambiado mucho y evoluciona constantemente en el umbral del siglo XXI.

2. HIPOTESIS Y CUESTIONES BASICAS

2.1 Este documento se ha preparado en circunstancias especiales y, forzosamente, se basa en algunas hipótesis. Es importante que éstas queden claras desde el comienzo.

2.2 Este documento es una síntesis de las opiniones de numerosos individuos que se expresaron a título personal, no como representantes de instituciones o de las federaciones. Por consiguiente, no tiene carácter "oficial", en el sentido de que no representa los puntos de vista oficiales de tal o cual organización. Su objetivo es simplemente centrar el debate, estructurarlo en lo que -en esta etapa- parece ser un orden lógico.

2.3 En el documento se adopta la concepción de la UNESCO en cuanto a considerar los archivos audiovisuales como ámbito único, dentro del cual actúan varias federaciones y diversos tipos de archivos institucionales, y a los que es válido considerar como una profesión única con pluralidad y diversidad internas. (Es evidente que algunos colegas tienen opiniones distintas y estiman, por ejemplo, que los archivos de películas, programas de televisión y grabaciones sonoras son esferas totalmente separadas).

2.4 Se considera que el archivo audiovisual es, en la práctica, aunque todavía no lo sea oficialmente, una profesión de pleno derecho. Por consiguiente, no es percibida como un subconjunto especializado de una profesión existente, como las otras profesiones relacionadas con la recopilación de documentos que son la archivología, la bibliotecología o la museología, aunque está estrechamente relacionado con ellas.

2.5 Las federaciones y asociaciones competentes son foros apropiados para el debate y la elaboración de una filosofía de los archivos audiovisuales. No obstante, numerosos archivos audiovisuales, por diversas razones, no pertenecen a ninguna de esas agrupaciones; este documento no es menos pertinente para esas instituciones y sus empleados, cuyas opiniones no son menos válidas.

2.6 Este debate sobre la filosofía tiene lugar en un momento en que el panorama mundial está cambiando y las federaciones, antiguas y nuevas, evalúan sus orientaciones futuras. La preparación de ediciones futuras de esta publicación es un proyecto apropiado que podría congregar a representantes de las federaciones a fin de tratar asuntos de interés común.

2.7 Mi intención es, en la medida de lo posible, documentar lo que sucede realmente, antes que inventar o imponer teorías o constructos; ser descriptivo más que preceptivo(6). La filosofía del archivo audiovisual puede tener mucho en común con la de otras profesiones especializadas en la recopilación de documentos, pero debería dimanar de la naturaleza de los medios audiovisuales, más que de una analogía automática con esas profesiones. Asimismo, he intentado describir los medios audiovisuales exponiendo lo que son, en lugar de lo que no son, y evitar, por lo tanto, expresiones como "no libros", "no textos" o "materiales especiales". Sería igualmente lógico y a la vez poco útil describir -por ejemplo- libros o archivos de correspondencia como materiales "no audiovisuales", pues con ello se daría a entender que un tipo de material es "normal" o "estándar", mientras que todo el resto, al definirse por referencia con ese material, es de condición inferior.

2.8 Es difícil compilar una terminología común, ya que términos como "película", "cine", "audiovisual", "programa", "grabación", etc., tienen significados diferentes para personas distintas. No obstante, una terminología profesional compartida facilita la claridad de comunicación y de razonamiento.

3. DEFINICIONES Y TERMINOS

3.1 Una sección ulterior de este documento consistiría en un glosario de los términos comúnmente utilizados en la profesión. Al comienzo, empero, algunas definiciones fundamentales son imprescindibles para sentar las bases del debate.

3.2 Definición de los medios audiovisuales

3.2.1 Existen muchas definiciones de este término y otras tantas hipótesis al respecto, que según las diversas opiniones abarca: a) las imágenes en movimiento, tanto cinematográficas como electrónicas; b) los diaporamas; c) las imágenes en movimiento y/o sonidos grabados en distintos formatos; d) los programas de radio y televisión; e) las fotografías fijas y los gráficos; f) los juegos de vídeo; g) los CD ROM multimedios; h) todo lo que se proyecte en una pantalla; i) todos estos elementos juntos. A continuación figuran algunas definiciones; sin duda, existen muchas otras. Se presentan a título de ejemplo, sin aprobación ni comentario, únicamente para ilustrar la variedad de percepciones existentes.

Definición 1

los medios audiovisuales son:

las grabaciones visuales (con o sin banda sonora) sin distinción de soporte físico ni de procedimiento de grabación, por ejemplo, películas, cintas de vistas fijas, microfilmes, diapositivas, cintas magnéticas, cinescopios, videogramas (videocintas, videodiscos), discos de lectura óptica a láser; a) destinadas a la recepción pública mediante la televisión o la proyección en pantalla, o por cualquier otro medio; b) destinadas a la difusión al público;

las grabaciones sonoras, sin distinción de soporte físico ni de procedimiento de grabación, por ejemplo cintas magnéticas, discos, bandas sonoras o grabaciones audiovisuales, discos de lectura óptica a láser; a) destinadas a la recepción pública mediante la radiodifusión o por cualquier otro medio; b) destinadas a su difusión al público.

Todos los elementos enumerados son materiales culturales.

La definición de materiales audiovisuales procura abarcar el máximo de formas y formatos… Las imágenes en movimiento [constituyen] la clásica forma de material audiovisual y la forma principal explícitamente mencionada en la Recomendación de la UNESCO de 1980… [en realidad] incluyen necesariamente también grabaciones sonoras.

(De Kofler, Birgit: "Cuestiones jurídicas relativas a los archivos audiovisuales". París, UNESCO, 1991, págs. 10-13).

Definición 2

Una obra audiovisual es una obra perceptible a la vez por el oído y por la vista, y que consta de una serie de imágenes relacionadas y de sonidos concomitantes, grabados sobre un material adecuado.

(Del Glosario de Derecho de Autor y Derechos Conexos de la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual (OMPI))

Definición 3

El patrimonio audiovisual comprende las películas producidas, distribuidas, difundidas o puestas de otro modo a disposición del público… la película se define como una serie de imágenes en movimiento fijadas o almacenadas en un soporte (cualquiera que sean el método de grabación y la naturaleza del soporte utilizado en la grabación inicial o subsiguientes), con o sin sonido acompañante, que al ser proyectada crea una impresión de movimiento…

(De un primer borrador del Proyecto de Convención para la Protección del Patrimonio Audiovisual Europeo)(7)

3.2.2 Al parecer, pues, el espectro abarca desde cualquier cosa que contenga imágenes y/o sonidos por un lado, hasta los conjuntos de imágenes -en movimiento- con sonido o los diaporamas, por el otro. En sus respectivos contextos, esas definiciones pueden ser útiles, pero en términos teóricos y prácticos se necesita una definición de los archivos audiovisuales que se ajuste a la realidad del trabajo y afirme claramente el carácter distintivo de los medios audiovisuales.

3.2.3 En consecuencia, proponemos como definición profesional de los medios audiovisuales(8) la siguiente:

Los medios audiovisuales son obras que comprenden imágenes y/o sonidos reproductibles integrados en un soporte (9), y que se caracterizan por el hecho de que:

- su grabación, transmisión, percepción y comprensión requieren habitualmente un dispositivo tecnológico

- el contenido visual y/o sonoro tiene una duración lineal

- el objetivo es la comunicación de ese contenido, no la utilización de la tecnología con otros fines.

3.2.4 La palabra obras supone una entidad creada deliberadamente, y se podría argumentar que no todas las grabaciones cinematográficas, de vídeo o sonoras tienen un contenido o un propósito intelectual deliberados -por ejemplo, una grabación sonora efectuada en la calle, cuyo contenido es fortuito. (También se podría alegar lo contrario: la intencionalidad -el mero hecho de colocar una cámara o un micrófono para realizar esa grabación- es por sí sola una prueba suficiente de la intención intelectual).

3.2.5 La noción de que una obra audiovisual sólo se puede hacer y percibir de modo diacrónico -a lo largo de un lapso- fue difícil de definir. También se propuso otra formulación para esa frase: el contenido es fundamentalmente un espejo objetivo de la realidad visual y/o auditiva, que es un continuo lineal, que puede o no ser manipulado ulteriormente.

3.2.6 Si se acepta que es imposible lograr una definición precisa, esta definición tiene por objeto abarcar categóricamente las grabaciones sonoras, las imágenes en movimiento (con o sin sonido), los vídeos y los programas de radiodifusión tradicionales, tanto publicados como inéditos, en todos los formatos, y en cambio, excluir asimismo categóricamente los materiales constituidos por texto en sí, independientemente del soporte utilizado (ya sea papel, microformas, formatos numéricos, gráficos o diapositivas, etc. La distinción es conceptual más que tecnológica, aunque en gran medida exista también una diferencia tecnológica). También se propone excluir la connotación popular del término "medios de comunicación", que abarca los periódicos así como las emisoras de radio y TV. Desde luego, los programas de radio y televisión -comprendidos los programas informativos- estarían incluidos en la definición de los medios audiovisuales.

3.2.7 Entre estos dos grupos, naturalmente, existe una gama de materiales y obras que despiertan menos automáticamente el interés de los archivos audiovisuales y que, en función de la percepción de cada cual, puede o no ajustarse cabalmente a la mencionada definición: los juegos de vídeo, los multimedios/CD-ROM, los rollos de papel perforado para piano y música mecánica, así como el tradicional diaporama "audiovisual". Los CD-ROM, los juegos de vídeo y otros productos informáticos son, por definición, de construcción no lineal, y la capacidad de "desordenar" o transformar libremente la presentación del contenido de discos compactos auditivos o de vídeo es un rasgo normal de la tecnología. Aun así, los fragmentos resultantes de imágenes en movimiento y sonido, por más breves que sean, siguen siendo lineales en sí mismos, y una secuencia de fragmentos -deliberada o no- también es lineal.

3.2.8 La gama abarca asimismo las fotografías fijas, que muchos considerarían como medio audiovisual, con independencia de que se recopilen por sí mismas, o como material relacionado con los medios audiovisuales propiamente dichos (véase la definición de patrimonio audiovisual y otras secciones). El material disponible en los sitios de la World Wide Web también pertenece a esta gama -según la percepción que de él se tenga.

3.3 Definición del patrimonio audiovisual

3.3.1 Se puede considerar que los medios audiovisuales, tal como los hemos definido, son el núcleo de una variedad más amplia de materiales e informaciones acopiados e integrados por los archivos y archiveros de material audiovisual, la cual constituye el patrimonio audiovisual, para el cual se propone la siguiente definición (10):

El patrimonio audiovisual abarca, sin estar limitado a ello, lo siguiente:

a) las grabaciones sonoras, radiofónicas, cinematográficas, de televisión, en vídeo y otras producciones que incluyen imágenes en movimiento y/o grabaciones sonoras, estén o no destinadas principalmente a la difusión pública;

b) los objetos, materiales, obras y elementos inmateriales relacionados con los medios audiovisuales, desde los puntos de vista técnico, industrial, cultural, histórico u otro; comprenden los materiales relacionados con las industrias cinematográfica, radiotelevisiva y de grabación, como las publicaciones, los guiones, las fotografías, los carteles, los materiales publicitarios, los manuscritos y creaciones diversas entre las que se cuentan los vestuarios y los equipos técnicos(11);

c) conceptos como la perpetuación de técnicas y entornos caídos en desuso asociados con la reproducción y presentación(12) de esos medios.

3.3.2 Evidentemente, según esta definición el patrimonio audiovisual abarca tanto los materiales consistentes en texto como los materiales "intermedios" antes mencionados, entre otros, que están relacionados con los medios audiovisuales. Por ejemplo, los guiones forman parte del patrimonio pues son guiones de programas de radio o televisión o de películas: no porque sean guiones per se.

3.3.3 En consecuencia, la mayoría de los archivos audiovisuales, por no decir todos, ajustarían esta definición a su situación mediante sus propios parámetros particulares, por ejemplo, dándole una calificación geográfica (es decir, el patrimonio de un país, una ciudad o una región), una limitación temporal (por ejemplo, el patrimonio del decenio de 1930 como época), o una especialización temática (por ejemplo, el patrimonio radiofónico como fenómeno social antes de que existiera la televisión).

3.4 Definición del archivo audiovisual

3.4.1 No existe una definición sucinta y generalmente reconocida de archivo audiovisual. Si bien en las constituciones de la FIAT, la FIAF y la IASA se describen numerosas características que deben reunir esos organismos para ser miembros, no proporcionan definiciones de lo que debe ser la propia institución. En la constitución de la SEAPAVAA (1996) se definen los términos audiovisual y archivo a partir de los requisitos necesarios para formar parte de ella. Es interesante citarla:

"Artículo 1b: Audiovisual se refiere en este texto a las imágenes en movimiento y/o a los sonidos grabados, registrados en película, cinta magnética, disco o cualquier otro medio actualmente conocido o por inventar.

Artículo 1c: Archivo quiere decir una organización o unidad de una organización que se dedica al acopio, la gestión y la preservación de una colección de materiales audiovisuales y afines, facilita el acceso a la misma y su utilización. El término abarca organizaciones oficiales y no oficiales, comerciales y culturales que cumplen estas cuatro funciones. Las disposiciones [de la Constitución] pueden exigir la aplicación precisa de esta definición a fin de determinar el derecho de ser miembro."

3.4.2 El empleo del término archivo, en singular o en plural, en el lenguaje común, es en sí mismo problemático debido a sus múltiples asociaciones. En lenguaje popular, tiene las connotaciones amplias y no específicas de un lugar donde se conservan materiales "antiguos" o no actuales. Con sus connotaciones populares de polvo, telarañas y deterioro, de material olvidado, encerrado bajo llave y alejado de todo acceso, la palabra es a menudo perjudicial para la imagen pública de los archivos. La idea de que el material "se descubre" o "se rastrea en" los archivos no da cuenta en absoluto de la precisión, la orientación al servicio de los clientes y el dinamismo de un archivo bien llevado.

3.4.3 Dentro de la profesión archivística, en cambio, archivo ha llegado a tener significados profesionales y jurídicos muy precisos (13). Cuando fue adoptado por los primeros archivos audiovisuales tenía probablemente la connotación anterior; ahora suele tener ambas, con mayor o menor precisión. A falta de una denominación internacional única que los defina realmente como una categoría institucional, los archivos audiovisuales han recurrido a una variedad de calificaciones -entre ellas, fonoteca, cinemateca, videoteca, museo y biblioteca. No obstante, en la medida en que la palabra "archivo" forma parte tradicionalmente de los títulos de la IASA, la FIAT, la FIAF, la AMIA y la SEAPAVAA, entre otras, archivo audiovisual parece ser la combinación más apropiada que se pueda encontrar en la actualidad (14).

3.4.4 Esta inexistencia de un término sucinto e internacionalmente reconocible que evoque el concepto de archivo audiovisual -del mismo modo que las palabras "biblioteca" o "museo" provocan un reconocimiento inmediato- es sin duda un problema importante. El término apropiado -tal vez uno inventado que pudiera conseguir aceptación popular- podría liberarnos de esa plétora de etiquetas, y de las asociaciones equívocas de los términos audiovisual y archivo.

3.4.5 Por consiguiente, proponemos la siguiente definición:

Un archivo audiovisual es una organización o un departamento de una organización que se dedica al acopio, la gestión y la preservación de una colección de medios audiovisuales, y del patrimonio audiovisual, y a facilitar acceso a ellos.

3.4.6 Esta definición tiene dos aspectos fundamentales: en primer lugar, un archivo audiovisual es una organización -es decir, no es una persona ni una colección privada. En segundo lugar, el acopio, la gestión, la preservación y la accesibilidad de los medios audiovisuales son sus principales funciones -y no una mera actividad de escasa importancia entre otras muchas. La palabra operativa es "y", no "o": el archivo hace todas esas cosas, no algunas, y esto a su vez supone que acopia material en los distintos formatos apropiados tanto para su conservación como para su consulta. Ello significa que las colecciones de materiales audiovisuales existentes solamente en formatos accesibles o adecuados para el usuario, que se mantienen esencialmente con fines de préstamo o consulta y, por ende, sin una intención subyacente de conservación, no son archivos audiovisuales. Ejemplos de esas colecciones podrían ser un inventario de distribuidor de películas, una colección de discos o vídeos de una biblioteca pública o la biblioteca de un establecimiento en el que se estudian los medios audiovisuales. (Estos términos y sus connotaciones se estudian en la Sección C, y se definen en el glosario en el Apéndice 6).

3.4.7 La tipología de los archivos audiovisuales (véase la Sección C) indica que dentro de esta definición se incluyen numerosas categorías y centros de interés. Por ejemplo, algunos archivos audiovisuales se dedican a un medio determinado como las películas, los programas de radio y televisión o las grabaciones sonoras, y otros abarcan varios medios. Asimismo, algunos se ocupan de una gran variedad de contenidos y otros están altamente especializados en un tema. Por último, pueden ser públicos o privados, y tener o no fines comerciales. Lo que importa es el carácter esencial de las funciones, no el contenido de las políticas que guían a esas funciones. Por ejemplo, algunos archivos audiovisuales de empresas no facilitan el acceso al público, ya que su política es atender solamente a "clientes internos". Por el contrario, algunos archivos públicos o institucionales optan por facilitar acceso a usuarios no comerciales, sin fines de lucro. En ambos casos, la función de brindar acceso es la misma.

3.5 Definición del archivero de medios audiovisuales

3.5.1 Aunque existen términos como "archivero de películas", "archivero de grabaciones sonoras" y "archivero de material audiovisual" que se utilizan comúnmente en este ámbito y en las publicaciones especializadas, no existen definiciones de esos términos aprobadas por las Federaciones, por la UNESCO, ni tampoco por los profesionales. Tradicionalmente, son conceptos subjetivos y flexibles que, evidentemente, tienen significados diversos para distintas personas: son una declaración de identidad o percepción personal, más que una calificación formal.

3.5.2 A título de ejemplo, cabe señalar que la Asociación de Archiveros de Imágenes en Movimiento (AMIA) está abierta a "todos los individuos interesados…", sin más precisiones(15). Pueden ser miembros titulares a título personal de la IASA las "personas que ejercen una actividad profesional en archivos y otras instituciones que conservan documentos sonoros o audiovisuales, o las personas interesadas seriamente por las finalidades declaradas de la Asociación"(16) (no se define con más precisión "archivos"). La SEAPAVAA brinda la posibilidad de ser miembro a título personal a quienes "comparten los objetivos de la Asociación y se ajustan a sus normas". Los candidatos a miembros deben proporcionar información detallada sobre su afiliación institucional, un curriculum vitae y el aval de un miembro titular (institucional)(17). La FIAF y la FIAT no aceptan miembros a título personal.

3.5.3 Además, a diferencia de lo que sucede en los campos afines de la bibliotecología, la museología y la archivología, la capacitación escolar de nivel universitario es apenas incipiente, y aún no existe una calificación o acreditación oficial aceptada internacionalmente, mediante la cual se pueda obtener un reconocimiento profesional en todas partes como "archivero de material audiovisual". (¡Indudablemente, una nueva denominación contribuiría notablemente a crear la percepción de que se trata de una profesión distinta!). Se han elaborado programas de estudios recomendados(18), pero su traducción en la práctica apenas ha comenzado(19).

3.5.4 Habida cuenta de estos antecedentes, proponemos la siguiente definición:

Un archivero de material audiovisual es una persona que ejerce en un archivo audiovisual una actividad profesional consistente en la creación, el perfeccionamiento, el control, la gestión o la conservación de su colección; o bien en facilitar el acceso a ésta, o en atender a su clientela.

3.5.5 Los archiveros de material audiovisual en ejercicio -comprendidos, desde luego, los que han hecho alguna aportación a este documento- tienen historiales muy diversos. Algunos son académicos; otros han aprendido su profesión en el empleo a lo largo de varios años. Podría ser útil elaborar un corpus de opiniones y principios reconocidos (del que este documento podría formar parte) que ellos pudiesen integrar en sus calificaciones y experiencia.

3.5.6 A largo plazo, parece lógico que una calificación o acreditación formal como la que se propone, basada en una formación universitaria comparable por lo menos con las de las demás profesiones relacionadas con la recopilación, proporcione un reconocimiento mínimo. Entre tanto, la denominación archivero de material audiovisual y sus variantes tendrán escasa significación patente o solvente a menos que se funden en un punto de referencia. Un enfoque podría consistir en que se aplique la denominación a las personas cuya experiencia, competencias, conocimientos, responsabilidades o posición en los foros internacionales pertinentes sean consideradas globalmente conformes a las normas establecidas en el documento de la UNESCO mencionado y a los estudios universitarios que van evolucionando. Ello requeriría que las federaciones y asociaciones establecieran mecanismos eficaces de acreditación.

3.5.7 Al igual que los archiveros, bibliotecarios y museólogos, los archiveros de material audiovisual podrían especializarse en todos los campos que correspondieran a sus posibilidades, preferencias y conocimientos temáticos, e identificarse en consecuencia. Así, por ejemplo, podrían compartir una base común en teoría, historia y conocimientos técnicos, pero elegir proseguir una carrera de archiveros de sonido, películas, televisión, radiodifusión, multimedios o documentación, o bien de administradores, técnicos, directores, etc.

4. ¿ES EL ARCHIVO AUDIOVISUAL UNA PROFESION?

4.1 La palabra "profesión" se utiliza con frecuencia equivocadamente, pero, en este caso, se trata de dilucidar si el archivo audiovisual es un aspecto de una de las profesiones existentes especializadas en recopilación, o bien es suficientemente diferente como para ser una profesión por derecho propio. Ya se ha afirmado que lo es. ¿Cómo demostrarlo?

4.2 A título de definición experimental, afirmaremos que una profesión, en nuestro contexto, tiene, como elementos distintivos propios:

En este documento se afirma que el archivo audiovisual cumple esencialmente todos estos requisitos, o progresa en ese sentido, aunque con grandes limitaciones en el caso de los dos últimos. Antes de analizarlos, señalaremos algunos elementos de su historia y percepción.

4.3 Los archivos audiovisuales tienen su origen en muy distintos entornos institucionales. Al no haber otras opciones era natural, y sigue siéndolo, que quienes se encargaban de ellos percibieran e interpretaran su trabajo desde el punto de vista de las disciplinas que habían estudiado y de las instituciones de las que dependían. Estas disciplinas podían consistir en una formación escolar en bibliotecología, museología, archivología, historia, física y química, administración o conocimientos técnicos de sonido, radiodifusión y cine. También comprendían una formación plenamente extraescolar -la de los autodidactas y entusiastas(20). Invitados a indicar su afiliación profesional, los archiveros de material audiovisual pueden recurrir a su calificación oficial -si la tienen- o identificarse con epítetos como archiveros de sonido, cine, material audiovisual o televisivo, o afines. Algunos pueden mencionar sus vínculos con una o más federaciones como prueba de su condición profesional.

4.4 Los archiveros de materiales audiovisuales -colectivamente o conforme a sus vocaciones especializadas- distan de poseer una identidad profesional clara e inequívoca. Sin embargo, muchos profesionales formados en la universidad y que ocupan puestos de responsabilidad están plenamente convencidos de no ser bibliotecarios, archiveros (tradicionales) o museólogos, ni siquiera aquellos que tienen calificaciones escolares en esos ámbitos. La frecuente identificación con expresiones como "archivero cinematográfico" o "archivero de sonido" -aun cuando no se puedan definir y no se expliquen por sí mismas- constituye una manera de afirmar una identidad percibida.

4.5 Es evidente que ninguna de las profesiones existentes puede llenar el vacío de un modo satisfactorio para la mayoría de los interesados. A juicio del autor, tampoco sería conveniente si la profesión es realmente autónoma.

4.6 Volviendo a las pruebas de la condición profesional (párrafo 1.2), cabe señalar que existe un número creciente de publicaciones profesionales relativas a los archivos audiovisuales, en las que se examinan aspectos teóricos y prácticos, y entre las cuales figuran las publicaciones periódicas de las federaciones. Ahora bien, aunque proporcionen foros para el debate y la cooperación y configuren en cierto modo el ámbito del archivo audiovisual, ninguna de las federaciones funciona como una asociación profesional -en el sentido de proporcionar una acreditación oficial y apoyo a los individuos, ni de representar y promover una profesión claramente definida. Al parecer una asociación profesional de esta índole es una característica esencial de una profesión. Aparentemente, no hay ninguna razón para que una o varias de las federaciones existentes no evolucionen en ese sentido; de otro modo, se podría crear otra asociación que desempeñara ese papel.

4.7 Los cursos de formación escolar han empezado apenas a impartirse. Se puede esperar que cambien considerablemente en los próximos años, a medida que se pongan a prueba las ideas y que se establezcan correspondencias con los cursos existentes de bibliotecología, archivología y museología(21).

4.8 Estas consideraciones indican que el archivo audiovisual sigue siendo una profesión incipiente: existe en la realidad, pero aún se encuentra en proceso de adquirir los mecanismos formales que le den notoriedad y un carácter inequívoco. Hay que abandonar la plácida contemplación. Es preciso atender a necesidades prácticas. Además, son numerosos los peligros que plantea remitirse a una filosofía no codificada, con los riesgos conexos de dejarse llevar por la intuición y la idiosincrasia. Es interesante determinar por qué, al término de un siglo de actividad de archivo de materiales audiovisuales, despiertan ahora interés las cuestiones de la identidad profesional, la capacitación formal y la acreditación. Tal vez porque en este ámbito los precursores fueron individualistas apasionados, la generación siguiente tardó en recurrir en mayor medida a la teoría y a estructuras formales. Esta situación ofrece perspectivas fascinantes para la investigación de la historia y el carácter de los archivos audiovisuales.

1 En este documento, "federaciones" se refiere en general a las organizaciones no gubernamentales que actúan exclusivamente en el ámbito audiovisual -como la IASA (Asociación Internacional de Archivos Sonoros), la FIAT (Federación Internacional de Archivos de Televisión) y la FIAF (Federación Internacional de Archivos del Film). Cuando el contexto lo indica, también abarca los Comités Audiovisuales de la IFLA (Federación Internacional de Asociaciones de Bibliotecarios y Bibliotecas) y el CIA (Consejo Internacional de Archivos), y organismos regionales como la SEAPAVAA (Asociación de Archivos Audiovisuales de Asia Suroriental y el Pacífico). La mayoría de estas organizaciones están representadas en la Mesa redonda sobre grabaciones audiovisuales de la UNESCO.

2. Como la Asociación de Archiveros de Imágenes en Movimiento (AMIA), la SEAPAVAA y la Asociación Filipina de Archiveros del Film (SOFIA).

3. Las publicaciones son Curriculum development for the training of personnel in moving image and recorded sound archives (1990) y Cuestiones jurídicas relativas a los archivos audiovisuales (1991).

4. En 1973, la FIAF creó innovadores cursos y talleres intensivos internacionales, de tipo "escuela de verano", que siguen funcionando. Desde entonces, otros organismos han utilizado esta modalidad, por ejemplo el ciclo trienal de seminarios celebrado en Asia Sudoriental en 1995-1997 bajo los auspicios del ASEAN-COCI. El autor conoce algunos cursos universitarios pioneros de Europa, los Estados Unidos de América y Australia y cursos del tipo "escuela de verano" organizados en distintos archivos, y participa en algunas actividades de esta índole realizadas en Australia. Han comenzado a aparecer los primeros cursos "permanentes": actualmente la Universidad de East Anglia (Reino Unido) imparte cursos de especialización en archivo de películas, la Escuela Jeffrey Selznick de Conservación del Film en la George Eastman House (Estados Unidos de América) empezó en 1996 y el curso de posgrado sobre gestión de medios audiovisuales, organizado por el NFSA y la Universidad de Nueva Gales del Sur (Australia), comenzó en 1997. (A los dos primeros hay que asistir y el tercero es de enseñanza a distancia a través de Internet).

5. La expresión "medios múltiples" se utiliza para evitar confusión con los multimedios (un nuevo término que se refiere habitualmente a un disco interactivo CD-ROM que contiene sonidos, imágenes en movimiento, texto y gráficos).

6. Al establecer los principios deontológicos -véase la Sección D- he ido más allá de la descripción para formular juicios de valor sobre los comportamientos deseables, aunque me he basado en el enfoque descriptivo que he seguido en el resto del documento.

7. Elaborado por el Comité de Expertos en Cine del Consejo de Europa en Estrasburgo.

8. A título de comparación, la definición propuesta en la primera versión (1994) de esta publicación era del siguiente tenor:

Los medios audiovisuales son obras compuestas por imágenes o sonidos, o ambos, y que se caracterizan por el hecho de que:

- su grabación y/o transmisión, y generalmente su percepción y comprensión, requieren la interpolación de un dispositivo tecnológico

- el contenido es una reproducción de una entidad visual y/o auditiva, producida y percibida durante un tiempo determinado

- el objetivo es la comunicación de ese contenido visual y auditivo, no la utilización de la tecnología meramente para comunicar información textual o gráfica.

9. Soporte es la unidad física independiente -por ejemplo, disco, casete o cinta magnética, cinta cinematográfica- en que se transporta la información visual o sonora. Una única obra puede comprender uno o varios soportes; a veces un único soporte puede contener más de una obra.

10. A partir de una definición originalmente publicada en Time in our hands (National Film and Sound Archive of Australia, 1985) y revisada por Birgit Kofler en Cuestiones jurídicas relativas a los archivos audiovisuales (UNESCO, París, 1991, págs. 8 y 9).

11. Wolfgang Klaue ha propuesto otra formulación para la segunda parte de la cláusula b): … comprenden los materiales resultantes de la producción, la grabación, la transmisión, la distribución, la exhibición y la radiodifusión de medios audiovisuales como guiones manuscritos, partituras, diseños, documentos vinculados a la producción, fotografías, carteles, materiales publicitarios, información periodística, documentos relacionados con la censura y artefactos como equipo técnico, escenarios, accesorios, objetos de películas animadas, efectos especiales y vestuario.

12. Klaue propone decir producción, reproducción y presentación…

13. Para una introducción a los términos profesionales, las perspectivas y los conceptos de la archivología, una buena referencia es Keeping archives (2ª edición, dir. publ. Judith Ellis. Port Melbourne, D.W. Thorpe, 1993), en especial el Capítulo 1. Es útil comparar las distintas opiniones mundiales expuestas en el libro con las que se presentan en este documento. Por ejemplo, el término "recopilación" tiene en la ciencia archivística connotaciones específicas que puede no tener en otras profesiones.

14Sería útil buscar un nuevo término que sustituyese a "archivo" y transmitiera el significado de custodia y accesibilidad, ya que no hay respuesta obvia: se procura hacerlo con términos como banco audiovisual o reserva audiovisual o incluso una palabra inventada como avarchivo, pero suenan artificiales. Quizás la respuesta resida en asociaciones totalmente distintas. El Archivo Cinematográfico de Nueva Zelandia se denomina, en lenguaje maorí, Nga Kaitiaki O Nga Taonga Whitiahua, que significa "los guardianes de los tesoros de la luz".

15. Fuente: Repertorio de miembros de la AMIA, 1994-1995.

16. Fuente: Constitución de la IASA aprobada el 8 de diciembre de 1995.

17. Fuente: Constitución y Reglamento de la SEAPAVAA, aprobados el 20 de febrero de 1996.

18. Curriculum development for the training of personnel in moving image and recorded sound archives: París, UNESCO, 1990.

19. Véanse las referencias anteriores a los cursos actualmente existentes. La integración de un corpus sobre los archivos audiovisuales en las estructuras de capacitación existentes en las profesiones vinculadas a la recopilación es un método que se está ensayando en la Universidad de Nueva Gales del Sur; el modelo concebido en la George Eastman House combina cursos formales con una pasantía de un año en su archivo cinematográfico; por su parte, la Universidad de East Anglia aplica un enfoque singular al proponer su curso facultativo sobre archivos cinematográficos dentro de su plan de estudios cinematográficos.

20. A título de información, el autor tiene un diploma de posgrado en bibliotecología, obtenido en 1968 cuando su empleador, los actuales NFSA, formaba parte de la Biblioteca Nacional de Australia. Ahora bien, ha aprendido la teoría y la práctica de los archivos audiovisuales -o, con más exactitud, las ha descubierto- por cuenta propia en el empleo a lo largo de muchos años.

21. Véase la nota de pie de página de la Sección A, párrafo 1.3.

INDICE

El archivo audiovisual