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Continuidad educativa en Ecuador: entrega de kits de conectividad

Una de las barreras a superar para asegurar la continuidad educativa es promover el acceso equitativo a los espacios educativos a través de la conexión a los recursos de Internet y herramientas TIC. A través de la promoción del acceso a las oportunidades digitales, se impulsa la permanencia y culminación de la experiencia educativa. Estas acciones están enfocadas especialmente en niños, niñas y adolescentes refugiados, migrantes y la comunidad de acogida, expuestas al riesgo de abandono por falta de recursos.
El cierre de las escuelas a causa del Covid-19 privó de acceso a la educación habitual a más de una tercera parte de los niños y niñas en edad escolar. Aquellos en situación de vulnerabilidad –con discapacidad, en situación de pobreza, refugiados y migrantes, y las niñas en particular– enfrentan mayores barreras en el acceso a la educación.
Si bien el país ha iniciado un proceso de retorno progresivo y voluntario a las aulas, el aprendizaje a distancia sigue siendo una de las principales vías para la continuidad educativa; sin embargo, se estima que solo 2 de cada 10 estudiantes cuentan con equipos de conectividad para su uso personal.
En este contexto, durante la semana del 30 de agosto al 3 de septiembre de 2021, 644 estudiantes en situación de vulnerabilidad, con énfasis en aquellos en situación de movilidad humana, en 30 instituciones educativas en las provincias de Manabí, Guayas y Pichincha, recibieron kits de conectividad (tabletas y chips con conectividad ilimitada). El objetivo es incrementar oportunidades sostenibles de acceso y permanencia en el sistema educativo de niños, niñas y adolescentes refugiados, migrantes y de la comunidad de acogida, que se encuentran en riesgo de abandono por la falta de conectividad o de dispositivos para continuar su proceso de aprendizaje en el entorno digital.
© UNESCO
 
Hace algunos días Sandy recibió una llamada informándole que recibiría una tableta con acceso a Internet para las clases de su nieto: “Me dio alegría y emoción (…)  porque no he tenido dinero para tener Internet en mi casa para que él se pueda conectar en una clase virtual. Estoy muy agradecida de que me hayan ayudado para que él termine por lo menos el año lectivo”. Sandy donde era posible pedía prestado el acceso a Internet para las clases de su nieto.
Martha es madre de cinco hijos, cuatro de los cuales estudian en una unidad educativa en Portoviejo: Nathaly (16 años), Lisbeth (13 años), Nelly (12 años) y Gabino (10 años). Martha relata las dificultades para conectarse a clases en el hogar de una familia numerosa y con dificultades para costear Internet: “Cuando venían las tareas solamente una de mis hijas se podía conectar, mas los otros tres, no. Y así, sucesivamente, se tenían que turnar. Si hoy día ya le tocó al uno, mañana le toca al otro. Así, los pequeños siempre quedaban afuera porque las más grandes que están en colegio son las que tenían que estar más en las actividades, pero no contaba yo con internet ni con más dispositivos”.
Martha también es responsable por el sustento de toda la familia, con un ingreso mensual de US$ 100, que incluye el bono de desarrollo humano. Además de cabeza del hogar, ella se ocupa del cuidado de su esposo, una persona con discapacidad, y lleva adelante a su familia en un entorno que presenta muchos retos: su casa no cuenta con servicios básicos, como luz, agua ni pozo séptico. Martha persiste en su entusiasmo y en el futuro de sus hijos: “Yo agradezco mucho porque esto es una ayuda para que mis hijos estudien y salgan adelante”.
Esta entrega en territorio de kits de conectividad se enmarca en el Programa Multianual de Resiliencia - MYRP (por sus siglas en inglés) para la Inclusión Educativa, financiado por el fondo global Education Cannot Wait (ECW) y coordinado por la Oficina de la UNESCO en Quito en articulación con el Ministerio de Educación (MINEDUC). Esta actividad corresponde a uno de los objetivos del MYRP enfocado en la reintegración y reducción de la discriminación en el contexto educativo.
El objetivo del Programa Multianual de Resiliencia-MYRP es “asegurar el acceso continuo a una educación inclusiva y equitativa de calidad para aproximadamente 105.000 niños, niñas y adolescentes refugiados, migrantes y de las comunidades de acogida”.
El proceso de distribución y entrega de kits de conectividad fue coordinado por ACNUR y sus operadores, en su calidad de socios implementadores del MYRP, luego de un proceso de levantamiento de información y análisis técnico, realizado en conjunto con el personal del MINEDUC, de los Departamentos de Consejería Estudiantil (DECE) Distritales e Institucionales, que permitió focalizar las acciones en niños, niñas y jóvenes en riesgo de abandono escolar. La actividad fortalece las acciones del plan de continuidad educativa, permanencia escolar y uso progresivo de las instalaciones educativas , y está alineada con el quinto eje de trabajo del Ministerio de Educación: "Excelencia Educativa" que trabaja por la calidad educativa en el ámbito pedagógico y tecnológico y de la Agenda Educativa Digital que tiene como objetivo “Fortalecer y potenciar el proceso de enseñanza-aprendizaje en el Sistema Educativo Nacional a través del incremento de prácticas innovadoras que integren las tecnologías para empoderar el aprendizaje, el conocimiento y la participación”.
Durante la entrega, las familias focalizadas recibieron lineamientos para el adecuado uso de estos dispositivos tecnológicos y el acceso a contenido educativo, de manera que estas herramientas faciliten el aprendizaje y formación de los niños, niñas y adolescentes en casa. Gestiones similares se ejecutarán en Imbabura y Azuay en la semana del 20 al 24 de septiembre de 2021.
A continuación, se presenta el detalle de las entregas realizadas en los territorios:
© UNESCO
Listado de instituciones educativas en las cuales se realizó la entrega de los kits de conectividad y tabletas
 
© UNESCO
Cantidad de estudiantes que recibieron los kits de conectividad y tabletas por ciudad