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Un punto de inflexión: Por qué debemos transformar la educación ahora

Why we must transform education now

Calentamiento global. Aceleración de la revolución digital. Desigualdades crecientes. Retroceso democrático. Pérdida de biodiversidad. Pandemias devastadoras. Y la lista continúa. Estos son sólo algunos de los retos más acuciantes a los que nos enfrentamos hoy en día en nuestro mundo interconectado.

El diagnóstico es claro: nuestro actual sistema educativo mundial, en su forma actual, no está consiguiendo hacer frente a estos alarmantes retos ni proporcionar un aprendizaje de calidad para todos a lo largo de toda la vida. Sabemos que la educación actual no está cumpliendo su promesa de ayudarnos a formar sociedades pacíficas, justas y sostenibles. Estas conclusiones se detallaron en el Informe sobre Los futuros de la educación de la UNESCO de noviembre de 2021, en el que se pedía un nuevo contrato social para la educación.

Por eso, nunca ha sido más crucial reimaginar la forma en que aprendemos, lo que aprendemos y cómo aprendemos. El punto de inflexión es ahora. Es el momento de transformar la educación. ¿Cómo podemos conseguirlo?

Antes de los preparativos para la Cumbre sobre la Transformación de la Educación, que se celebrará del 28 al 30 de junio de 2022 en la Sede de la UNESCO, en París, esto es lo que debes saber.  

¿Por qué necesitamos transformar la educación?

La situación actual del mundo exige una gran transformación de la educación para reparar las injusticias del pasado y mejorar nuestra capacidad de actuar juntos por un futuro más sostenible y justo. Debemos garantizar el derecho al aprendizaje a lo largo de toda la vida, proporcionando a todos los alumnos -de todas las edades y en todos los contextos- los conocimientos y las competencias que necesitan para desarrollar todo su potencial y vivir con dignidad. La educación ya no puede limitarse a un único periodo de la vida. Todo el mundo, empezando por las personas más marginadas y desfavorecidas de nuestras sociedades, debe tener derecho a oportunidades de aprendizaje a lo largo de toda la vida, tanto para el empleo como para la acción personal. Un nuevo contrato social para la educación debe unirnos en torno a los esfuerzos colectivos y proporcionar el conocimiento y la innovación necesarios para dar forma a un mundo mejor arraigado en la justicia social, económica y medioambiental. 

¿Cuáles son los ámbitos clave que hay que transformar?

  1. Escuelas inclusivas, equitativas, seguras y saludables

La educación está en crisis. Las altas tasas de pobreza, exclusión y desigualdad de género siguen impidiendo que millones de personas aprendan. Además, la COVID-19 puso aún más de manifiesto las desigualdades en el acceso y la calidad de la educación, y la violencia, los conflictos armados, las catástrofes y el retroceso de los derechos de las mujeres han aumentado la inseguridad. La educación inclusiva y transformadora debe garantizar que todos los educandos tengan un acceso y una participación sin obstáculos en la educación, que estén seguros y sanos, libres de violencia y discriminación, y que reciban apoyo con servicios de atención integral. La transformación de la educación requiere un aumento significativo de la inversión en educación de calidad, una base sólida integral para el desarrollo y la educación de la primera infancia, y debe estar respaldada por un fuerte compromiso político, una planificación adecuada y una base de datos sólida.

  1. Aprendizaje y capacidades para la vida, el trabajo y el desarrollo sostenible

El aprendizaje básico y las competencias en lectoescritura y aritmética entre los jóvenes estudiantes están en crisis. Desde la pandemia de COVID-19, la pobreza de aprendizaje ha aumentado en un tercio en los países de ingresos bajo y medio, y se calcula que el 70% de los niños de 10 años son incapaces de comprender un texto escrito sencillo. Los niños con discapacidades tienen un 42% menos de probabilidades de tener habilidades básicas de lectura y cálculo en comparación con sus compañeros. Más de 771 millones de personas carecen todavía de las competencias básicas de lectura y escritura, de los cuales dos tercios son mujeres. Transformar la educación significa dotar a los educandos de los conocimientos, las competencias, las actitudes y los valores necesarios para ser resilientes, adaptarse y estar preparados para un futuro incierto, contribuyendo al mismo tiempo al bienestar humano y planetario y al desarrollo sostenible. Para ello, hay que hacer hincapié en el aprendizaje de la lectoescritura y la aritmética básicas; la educación para el desarrollo sostenible, que abarca la educación ambiental y sobre el cambio climático; y las competencias para el empleo y el espíritu empresarial.

  1. Los docentes, la enseñanza y la profesión docente

Los docentes son esenciales para lograr los resultados del aprendizaje y para alcanzar el ODS 4 y la transformación de la educación. Pero los docentes y el personal educativo se enfrentan a cuatro grandes retos: la escasez de docentes; la falta de oportunidades de desarrollo profesional; el estatus y las condiciones de trabajo desfavorables; y la falta de capacidad para desarrollar el liderazgo, la autonomía y la innovación de los docentes. Acelerar el progreso hacia el ODS 4 y transformar la educación requiere que dispongamos de una cantidad adecuada de docentes para satisfacer las necesidades de los educandos y que todo el personal educativo esté formado, motivado y apoyado. Esto sólo será posible cuando la educación cuente con una financiación adecuada y las políticas reconozcan y apoyen a la profesión docente, para mejorar su situación y sus condiciones de trabajo.

  1. Aprendizaje y transformación digitales

La crisis de COVID-19 impulsó innovaciones sin precedentes en la enseñanza a distancia gracias a las tecnologías digitales. Al mismo tiempo, la brecha digital excluyó a muchos del aprendizaje, ya que casi un tercio de los niños y niñas en edad escolar (463 millones) no tienen acceso a la educación a distancia. Estas desigualdades en el acceso significan que algunos grupos, como las mujeres jóvenes y las niñas, quedan fuera de las oportunidades de aprendizaje. La transformación digital requiere el aprovechamiento de la tecnología como parte de esfuerzos sistémicos más amplios para transformar la educación, haciéndola más inclusiva, equitativa, eficaz, pertinente y sostenible. Las inversiones y la acción en el aprendizaje digital deben guiarse por los tres principios fundamentales: centrarse en las personas más marginadas; proporcionar contenidos educativos digitales gratuitos y de alta calidad; e innovación y transformación pedagógicas.

  1. Financiación de la educación

Aunque el gasto mundial en educación se ha incrementado en general, esta ha tenido que hacer frente al fuerte crecimiento de la población, los costes desmesurados de la gestión de la educación durante la pandemia de COVID-19 y el desvío de la ayuda a otras emergencias, lo que ha generado un enorme déficit financiero mundial en materia de educación que asciende a 148.000 millones de dólares anuales. En este contexto, el primer paso hacia la transformación es incitar a los financiadores a que reorienten los recursos hacia la educación para subsanar el déficit de financiación. Luego, los países deben contar con una financiación significativamente mayor y sostenible para lograr la consecución del ODS 4 y que estos recursos se asignen y supervisen de forma equitativa y eficaz. Para cubrir la brecha en la financiación de la educación es necesario adoptar medidas políticas en tres ámbitos fundamentales: la movilización de más recursos, especialmente los nacionales; el incremento de la eficiencia y la equidad de las asignaciones y los gastos; y el mejoramiento de los datos sobre la financiación de la educación. Por último, se deben identificar los ámbitos que deben ser financiados, y la manera de financiarlos se basará en las recomendaciones de cada una de las otras cuatro vías de acción.

¿Qué es la Cumbre sobre la Transformación de la Educación?

La UNESCO acoge del 28 al 30 de junio de 2022 los Preparativos de la Cumbre sobre la Transformación de la Educación, una reunión de más de 140 ministros de Educación, así como de líderes políticos y empresariales y activistas juveniles, que se reúnen para elaborar una hoja de ruta para transformar la educación a nivel mundial. Esta reunión es precursora de la Cumbre sobre la Transformación de la Educación que se celebrará el 19 de septiembre de 2022 en la Asamblea General de las Naciones Unidas en Nueva York. Esta cumbre de alto nivel está convocada por el Secretario General de la ONU para cambiar radicalmente nuestro enfoque de los sistemas educativos. Centrada en 5 ámbitos clave de transformación, la reunión pretende movilizar la ambición política, la acción, las soluciones y la solidaridad para transformar la educación, hacer un balance de los esfuerzos para recuperar las pérdidas de aprendizaje relacionadas con la pandemia; reimaginar los sistemas educativos para el mundo de hoy y de mañana; y revitalizar los esfuerzos a escala nacional y mundial para alcanzar el ODS-4.