Más allá de los compromisos 2019: cómo los países implementan el ODS 4

Ya ha transcurrido casi una tercera parte del tiempo fijado para lograr la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible. Ahora que la comunidad internacional se reúne por primera vez desde 2015 para examinar el Objetivo de Desarrollo Sostenible sobre educación, el ODS 4, parece poco probable que se cumplan sus metas. El mundo quedará muy por debajo de la finalización universal de la enseñanza secundaria, el logro de resultados del aprendizaje pertinentes y eficaces, y la distribución equitativa de las oportunidades educativas.

Pero las semillas de la educación tardan en dar fruto. Se espera que la nueva agenda haya inculcado un sentido de propósito nuevo, que en última instancia transforme los sistemas educativos. El Marco de Acción Educación 2030 propuso una hoja de ruta con estrategias de ejecución a escala nacional, regional y mundial para lograr el ODS 4. En ella se subrayaba la necesidad de armonizar la política y la planificación nacionales en materia de educación con los objetivos y las prioridades de la Agenda 2030.

Sin embargo, el ODS 4 abarca casi todos los niveles y dimensiones de la educación, y existe el riesgo de que cada persona lo interprete de una manera. Si bien la agenda es universal, no siempre está claro cómo perciben los países su pertinencia, cómo responden a los compromisos adquiridos y qué políticas persiguen. Esta publicación especial, redactada por el equipo del Informe de Seguimiento de la Educación en el Mundo bajo los auspicios del Comité de Dirección ODS-Educación 2030, se basa en una síntesis de las percepciones sobre estas cuestiones que aportaron más de 70 países. Además, en ella se analizan los componentes educativos de los exámenes nacionales voluntarios de los países, que son la herramienta principal de presentación de informes para la Agenda 2030.

Esta publicación aprovecha el momento que brinda el foro político de alto nivel de 2019 para ofrecer a los países la oportunidad de reflexionar sobre si sus políticas y planes educativos están a la altura de sus compromisos. Asimismo, presenta una apreciación compartida de lo que significa el ODS 4 para los países, utilizando un marco que muestra las políticas que reflejan el espíritu del ODS 4 en varios contextos y que será importante supervisar en los próximos años.