Parents and babies in a pool

Brasil

En Brasil (Capítulo 8) se lograron algunos éxitos científicos en el último lustro. Por ejemplo, está a punto de ultimarse el programa “Sirius” que es uno de los más sofisticados del mundo sobre fuentes de radiación de sincrotrón. 

En el sector gubernamental y el empresarial está aumentando cada vez más el grado de asimilación de las tecnologías digitales en ámbitos como la salud, las finanzas y la agricultura. En el ámbito de la atención médico sanitaria electrónica, se están utilizando el análisis masivo de datos médicos y la IA para elaborar modelos de diagnósticos y nuevos medicamentos. 

La comunidad científica brasileña se movilizó con celeridad cuando se produjo el brote del virus del Zika en el periodo 2015–2018, así como durante la pandemia de COVID-19 a partir de 2020.  

Los centros universitarios de innovación tecnológica han progresado, especialmente en lo que respecta al depósito de patentes, la colaboración con el sector industrial y la incubación de nuevas empresas innovadoras. 

Otro logro positivo en el periodo 2015–2018 fue que el porcentaje representado por la energía solar y eólica, los biocombustibles y la biomasa en el total de la electricidad producida pasó del 14,7% al 19,5%. Brasil cuenta con una de las matrices de energía más limpias del mundo: en 2020 las fuentes energéticas renovables produjeron el 85% de la electricidad del país, y la energía hidráulica representó dos tercios de este porcentaje.  

En 2018, el gobierno anunció que se ponía fin a los megaproyectos de energía hidráulica en la cuenca del Amazonas por motivos ecológicos. Una serie de fallas en las presas hidráulicas y la frecuencia de incendios en el bosque amazónico y la región del Pantanal han mostrado las insuficiencias del sistema de vigilancia medioambiental y de prevención de desastres. En los dos últimos años se han suprimido algunas medidas de protección del medio ambiente. 

Varios indicadores están lanzando señales de alerta al sistema nacional de innovación. Las inversiones de las empresas están disminuyendo en su conjunto, por ejemplo en lo que respecta al porcentaje de sus presupuestos dedicados a la I+D, y además están depositando menos patentes que antes. Al mismo tiempo, se ha registrado una brusca disminución de los desembolsos presupuestarios de los organismos de investigación federales. El gasto interno en investigación se redujo en un 16% entre 2015 y 2017. También está disminuyendo la proporción de la producción industrial y del comercio exterior en el PIB, especialmente en lo que respecta a los productos manufacturados. 

A mediados de 2020, el gobierno publicó su Plan Estratégico 2020–2030 que modificó la Estrategia Nacional de Brasil para la Ciencia, la Tecnología y la Innovación (2016–2022), influenciada por los criterios de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible. Pese a que el nuevo plan gubernamental señala que el desarrollo sostenible es un objetivo primordial, en el esquema de los indicadores y de las metas conexas figuran pocos objetivos socioeconómicos y medioambientales. Uno de los puntos fuertes de la política de Brasil ha sido la adopción de un enfoque global del planeamiento de la innovación.

 

Gráficos
  • Gráfico 8.1: Tendencias socioeconómicas en Brasil  
  • Gráfico 8.2: Tendencias del gasto en investigación en Brasil  
  • Gráfico 8.3: Tendencias de la innovación en Brasil  
  • Gráfico 8.4: Tendencias de las publicaciones científicas en Brasil  
  • Gráfico 8.5: Tendencias de las publicaciones científicas brasileñas sobre el virus Zika y la microcefalia conexa 
  • Gráfico 8.6: Tendencias de los recursos humanos en Brasil 
  • Cuadro 8.1: Avances hacia el logro de los objetivos 2022 de la Estrategia Nacional de Brasil para la Ciencia, la Tecnología y la Innovación