An electric taxi in Bankura

India

En la India (Capítulo 22), el gobierno aprobó en 2015 el programa “India Digital” para transformar el sistema de servicios públicos. El fuerte incremento del acceso a Internet impulsó la economía digital, incluido el comercio electrónico.  

El programa emblemático “Fabricar en India” se ha fijado, entre otros, el objetivo de fomentar las inversiones en las industrias manufactureras y las infraestructuras conexas. Aunque posiblemente ha contribuido a mejorar el entorno empresarial, su impacto en la producción industrial propiamente dicha ha sido poco palpable. Desde que estalló la pandemia de COVID-19, el sector manufacturero produjo aparatos tecnológicos de bajo coste para la salud, como ventiladores pulmonares. 

Desde 2016, la iniciativa “Start-up India” ha logrado aumentar el número de empresas emergentes, pero éstas se siguen concentrando en el sector de los servicios en general, y más concretamente en la producción de software.  

La intensidad global de la investigación sigue estancada y la densidad de los científicos e ingenieros sigue siendo una de las más bajas de los países participantes en la conferencia BRICS, a pesar de haber aumentado algo.  

El gobierno ha reducido los incentivos fiscales a las empresas que llevan a cabo actividades de I+D, lo cual es coherente con las conclusiones del anterior Informe sobre la Ciencia de la UNESCO, publicado en 2015, en el que se señalaba que el régimen fiscal establecido “no había dado por resultado la difusión de una cultura de la innovación entre las empresas y las industrias”. Las compañías farmacéuticas y las de producción de software siguen siendo las que logran más concesiones de patentes. Aunque la capacidad de invención de los investigadores indios ha aumentado mucho, son las multinacionales extranjeras las que siguen siendo cesionarias de la inmensa mayoría de las patentes. 

Se ha agravado el crecimiento del desempleo que viene asolando a la India desde 1991. Además, en 2017 el volumen de la mano de obra contratada disminuyó por primera vez desde que se proclamó la independencia. Otro problema es el bajo nivel de las posibilidades de empleo de los graduados, incluidos aquellos que han cursado disciplinas de ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas, aunque cabe señalar que este indicador ha mejorado en el periodo 2014–2019. La ambiciosa Meta de Desarrollo las Capacidades Nacionales tiene por objeto dispensar formación profesional a unos 400 millones de ciudadanos indios en el periodo 2015–2022. 

La contaminación de la atmósfera y del agua sigue constituyendo un problema amenazante para la salud en la India. El gobierno está orientando sus esfuerzos hacia la electrificación universal y la difusión de vehículos híbridos y eléctricos.

Gráficos

  • Gráfico 22.1: Tendencias socioeconómicas en la India  
  • Gráfico 22.2: Tendencias del gasto en investigación en la India 
  • Gráfico 22.3: Tendencias de las publicaciones científicas en la India  
  • Gráfico 22.4: Tendencias de la innovación en la India 
  • Gráfico 22.5: Ingresos públicos condonados en la India como resultado de los incentivos fiscales concedidos para I+D (2008–2019) 
  • Gráfico 22.6: Tendencias de los recursos humanos en la India
     
  • Cuadro 22.1: Empresas farmacéuticas indias que investigan sobre las vacunas contra la COVID-19 ( 2020) 
  • Cuadro 22.2: Estrategias y políticas de la India para las tecnologías de la Industria 4.0