La bioética en la UNESCO

La UNESCO ha tenido una preocupación constante respecto a los principios éticos que deben regir el progreso científico, tanto a nivel micro (en cuanto a las intervenciones sobre individuos), como a nivel macro, ya que implican consecuencias sobre la humanidad y el planeta entero.

Fue la primera organización del Sistema de las Naciones Unidas en interesarse específicamente por la bioética, creando en 1993 un Programa y una División de Bioética dentro del área de Ciencias Sociales y Humanas de la mano de un Comité Internacional de Bioética (IBC).

El IBC está formado por expertos de todos los países y allí se producen diferentes documentos que han sido un aporte fundamental a la confluencia de pensamientos desde distintos campos y culturas regionales del mundo. La bioética, sin embargo, hunde sus raíces en los principios fundamentales que dieron origen a la UNESCO, generando una atenta observación del respeto por los derechos humanos, la democratización del conocimiento, la promoción de una ética de la responsabilidad solidaria y de valores como la paz, para dejar sentadas las condiciones que posibiliten la vida humana en el planeta.

Bioética y Derechos Humanos están, así, en clara e indivisible relación, y desde allí se abordan las distintas problemáticas que emergen junto con el desarrollo científico y la aplicación de la técnica, con las posibilidades de vida futura en el planeta y las condiciones sociales de los seres humanos.

La UNESCO ha elaborado tres declaraciones que aportan un marco normativo para el desarrollo de diversas prácticas científicas y biotecnológicas. Estas inciden en la vida y la salud humana, pero al mismo tiempo deben contemplar los problemas éticos que emergen de las condiciones de inequidad e injusticia, de marginalidad, exclusión social, pobreza y otras determinantes que vulneran gravemente los derechos humanos.

Además de estas influyentes declaraciones, se cuenta con un programa de acciones desde el Sector Ciencias Sociales y Humanas y la División de la Ética de la Ciencia y la Tecnología.

En lo regional, desde febrero de 2008 tiene asiento en la Oficina de la UNESCO en Montevideo el Programa de Bioética y Ética de la Ciencia, que se propone no solo llevar adelante las principales líneas de acción de la bioética, sino también establecer lazos de cooperación tanto con los demás programas de SHS, como con otros programas externos, particularmente con el sector de Ciencias Naturales. Se crea así una línea de acción claramente interdisciplinaria que tiende a la promoción de valores éticos para el desarrollo humano en un mundo atravesado por el avance científico y tecnológico, pero también por la injusticia y las condiciones de inequidad. Es preciso que una bioética para América Latina y El Caribe esté atenta a estos aspectos.

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